Técnicas de prevención de incendios forestales.

 

Marcos Pedro Ramos Rodríguez

Profesor. Universidad de Pinar del Río. Cuba.

Apartado Postal 268, Pinar del Río 1, Código: 20100, Cuba.

Tel: 779661 y 5452     Email: cmramos@af.upr.edu.cu

 

Antonio Carlos Batista

Profesor. Universidad Federal de Paraná. Brasil.

Av. Lotharia Meissner, 3400 - Jardim Botanico, 80.210-170 Curitiba, PR - Brasil.

Tel: (41) 360.4212   Email: batista@floresta.ufpr.br

 

Maylín del Carmen Figueredo León

Especialista. Dirección Nacional del Cuerpo de Guardabosques.

Departamento de Protección contra Incendios Forestales.

Calle 2  No. 610, entre 25 y 27

Tel: 536125

 

RESUMEN

Los bosques, complejos ecosistemas terrestres, son parte integrante de los sistemas sustentadores de vida de la Tierra y desempeñan un importante papel en la regulación de la atmósfera y el clima. Ellos ofrecen al hombre una gran cantidad de bienes y servicios. No obstante, reciben el efecto de distintos agentes del medio, uno de los cuales, es el fuego.

En Cuba el crecimiento continuo de las actividades agrícolas, silvícolas y pastoriles, algunas de ellas asociadas a la utilización del fuego o de especies potencialmente peligrosas, han aumentado el riesgo de incendios forestales. Durante el período de 1991 al 2000 la tendencia del número de incendios y de sus afectaciones fue al aumento. Aproximadamente el 90 % de las causas de surgimiento de los incendios fueron de naturaleza humana.

Una de las acciones implementadas para enfrentar la situación descrita anteriormente fue el desarrollo del Proyecto TCP/CUB/0066 (A) – FAO “Diseño de una estrategia para el combate de los incendios forestales” en el que participaron consultores extranjeros y nacionales. En este trabajo se presentan algunas de las actividades realizadas por el equipo de trabajo que analizó la actividad de prevención y algunos de los resultados obtenidos.

Algunas de las actividades realizadas fueron: revisión de la documentación existente en el Cuerpo de Guardabosques (CGB), órgano perteneciente al Ministerio del Interior responsable de la protección contra los incendios; visitas a distintos territorios; análisis de la presencia del tema de la prevención de incendios y el uso del fuego en la legislación forestal y del sistema actual de prevención.

Fueron identificados 14 problemas relacionados con la prevención. Entre ellos se destacan: leyes y reglamentos muy recientes; pocas alternativas de prevención; falta de personal formado en técnicas de investigación de causas; escasez de recursos para la ejecución de actividades de la silvicultura preventiva y falta de conocimientos sobre el comportamiento del fuego y las características de los combustibles.

 

Palabras Claves: Bosques, fuego, incendios forestales, prevención, combate,    silvicultura preventiva, comportamiento del fuego.

 

1. INTRODUCCIÓN.

Alrededor del 40 % de la superficie mundial de tierras se encuentra todavía bajo algún tipo de cubierta arbórea. No obstante, es creciente el ritmo de desaparición de los bosques en el mundo, alcanzando, por ejemplo, la media de deforestación tropical durante la década de 1981 a 1990 los 15,4 millones de hectáreas (FAO 1993). Cuba muestra una tasa positiva de reforestación - deforestación, resultado de los esfuerzos realizados desde 1959 hasta la fecha. En la actualidad el desarrollo forestal se ejecuta según el Programa de Desarrollo Económico Forestal hasta el año 2015. En el año 2001 la cobertura forestal en el país representaba aproximadamente el 22,3 % del territorio nacional, destacándose la presencia de los pinares y las plantaciones de eucaliptos, especies que representan un gran peligro potencial de incendios.

Precisamente, a nivel internacional uno de los agentes que favorece la deforestación son los incendios forestales, los que afectan (Calabri 1991) más de 10 millones de hectáreas de montes y otras superficies boscosas cada año, lo que representa el 0,2 ó el 0,3 por ciento de la superficie total cubierta de vegetación boscosa, observándose un fuerte aumento en el número de incendios y de hectáreas afectadas.

En Cuba durante el período de 1991 al 2000 ocurrieron unos 310 incendios anualmente, los que afectaron como promedio unas 7 404 hectáreas al año. Se destacan los dos incendios de grandes magnitudes ocurridos en el año 1999, los que afectaron 11 657,00 hectáreas. También en dicho periodo la tendencia del número de incendios y de sus afectaciones fue al aumento y aproximadamente el 90 % de las causas de los incendios fueron de naturaleza humana.

Una de las acciones implementadas para enfrentar la situación descrita anteriormente fue el desarrollo del Proyecto TCP/CUB/0066 (A) – FAO “Diseño de una estrategia para el combate de los incendios forestales” en el que participaron consultores extranjeros y nacionales. En este trabajo se presentan algunas de las actividades realizadas por el equipo de trabajo que analizó la actividad de prevención y algunos de los resultados obtenidos.

 

2. MATERIALES Y MÉTODOS.

Para analizar la actividad de prevención de incendios forestales en Cuba se constituyó un grupo de trabajo integrado por un consultor extranjero y uno nacional y una especialista que participaba como contraparte. La consultoría se realizó entre los días 19 de febrero y 20 de abril del año 2001. Los consultores desarrollaron varias acciones establecidas por el Proyecto, dos cursos sobre técnicas y medidas de prevención en el uso del fuego y de los incendios forestales y elaboraron un informe sobre el trabajo realizado.

En Cuba todas las actividades de prevención y combate de los incendios son responsabilidad del Cuerpo de Guardabosques (CGB), órgano perteneciente al Ministerio del Interior. El CGB se encuentra distribuido por todo el país a través de sus seis Regiones de Protección. El personal de este órgano facilitó la revisión y el análisis de los documentos necesarios y la realización de visitas a distintos territorios con el fin de desarrollar entrevistas y comprobar en el terreno la aplicación de las distintas medidas de prevención. Se analizó la presencia del tema de la prevención de incendios y el uso del fuego en la legislación forestal y el sistema actual de prevención de incendios forestales.

 

3. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS.

3.1. La prevención de incendios y el uso del fuego en la legislación forestal.

La Ley No. 85, Ley Forestal, aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular en 1998 regula la protección y conservación de los bosques y da una atención especial a la prevención y combate de los incendios forestales. Esta Ley perfecciona la legislación forestal del país adecuándola a las realidades y proyecciones de la nación. Los artículos e incisos de esta Ley referentes a la prevención de incendios forestales son: Artículo 1, inciso e; Artículo 7, inciso c; Artículo 9, incisos b y c; Artículo 60; Artículo 62; Artículo 63 y Artículo 64.

En septiembre de 1999 fue aprobada la Resolución No. 330, Reglamento de la Ley Forestal. En la misma se hace referencia a la prevención de los incendios forestales y al uso del fuego en los Artículos 135, 136, 143 y 146.

También se cuenta con el Decreto No. 268, Contravenciones de las Regulaciones Forestales, de septiembre de 1999 establece las contravenciones aplicables en materia forestal, destacándose en el caso de la prevención y el uso del fuego el Artículo 11, incisos a, b y c.

Puede decirse que la legislación forestal referente a la prevención de incendios en Cuba es muy reciente y muy actualizada, atendiendo la mayoría de las medidas relativas a esta actividad. No obstante, muchos aspectos pueden ser reglamentados para facilitar la aplicación de esta legislación. Algunos de estos reglamentos ya han sido definidos por el CGB. Entre ellos pueden citarse las actas de ocurrencias de incendios forestales, el modelo de solicitud para el uso del fuego, las normas para la costrucción de cortafuegos y la metodología para la elaboración de los planes de protección contra incendios forestales.

 

3.2.  Análisis del sistema actual de prevención de incendios forestales.

3.2.1. Comportamiento histórico de los incendios forestales.

El análisis del comportamiento histórico de los incendios forestales es la principal actividad que suministra la información necesaria para planificar su prevención. Una guía para el desarrollo de estos análisis pudiera ser el trabajo “Bases metodológicas para el perfeccionamiento de la prevención de los incendios forestales” (Ramos 1999). Actualmente en Cuba está disponible el Sistema Integrado para el Manejo de Bases de Datos sobre Incendios Forestales (SIMBDIF) (Ramos 2000).

 

Algunos de los resultados obtenidos al analizar el comportamiento histórico de los incendios forestales en Cuba, se muestran en las figuras 1, 2, 3 y 4.

Figura 1. Distribución de los incendios y su tendencia en Cuba de 1992 al 2000.

 

 

 

Figura 2. Distribución de los Incendios en Cuba según las Causas de 1998 al 2000

Figura 3. Distribución de los incendios a través del año de 1998 al 2000 en Cuba.

Figura 4. Distribución de los incendios y las afectaciones a través de las regiones de

               1998 al 2000 en Cuba.

 

3.3. Prevención de fuentes de fuego de naturaleza humana.

El análisis realizado permitió establecer que la mayoría de las causas de los incendios son de naturaleza humana. Por esto la mayor parte de los esfuerzos de prevención deben estar dirigidos a este grupo de causas.

 

3.3.1. Divulgación.

Muchas de las causas de incendios de naturaleza humana están relacionadas con descuidos en el uso del fuego, consecuencias del desconocimiento o poca información sobre los riesgos de incendios.

·       Campañas de prevención.

El CGB en conjunto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología y medio Ambiente (CITMA) y el Ministerio de la Agricultura (MINAG) ha elaborado el Programa de la Campaña de Divulgación para la Prevención de Incendios Forestales (CGB 1999) estableciendo varias estrategias de esclarecimiento público sobre el problema de los incendios forestales. Este plan no ha sido totalmente ejecutado debido a dificultades en la obtención de recursos para su pleno desarrollo. Teniendo en cuenta su calidad sería oportuno darle continuidad mediante el apoyo de otros sectores de la comunidad tales como el sector de las comunicaciones, publicidad y propaganda.

Para el programa antes mencionado fue creado el lema: PROTEGER EL BOSQUE, TAREA DE TODOS, y también fue elegida como mascota a “la cotorra” (Figura 5), que es una especie muy conocida nacionalmente y tiene mucha simpatía en toda la población. Otra actividad importante es informar diariamente el grado de peligro de incendio en lugares apropiados. Una ilustración de cómo pudiera ser la indicación del grado de peligro se muestra  en la figura 6.

Figura 5. Mascota utilizada por el CGB para la campaña de prevención de

                 incendios forestales.

Figura 6. Ejemplo de una valla indicando al público el grado de peligro de incendios.

 

3.3.2. Educación.

Una actividad fundamental que debe ser desarrollada con vistas a la prevención de incendios es la educación de la población. Las formas de realizar esta tarea pueden ser a través de medios formales y no formales. En Cuba pudiera aprovecharse la Semana Nacional de Prevención de Incendios, el Día del Trabajador Forestal, el Día Mundial del Medio Ambiente, ferias agropecuarias, etc.

 

3.3.3. Vigilancia disuasoria.

La vigilancia es un instrumento muy eficaz para disuadir a las personas de realizar actividades (conscientes o inconscientes) que puedan ocasionar incendios forestales. En todas las regiones de protección del país ha sido implementada la vigilancia. En el caso de la prevención la función de la vigilancia es disuasoria y de fiscalización. Las actividades de vigilancia son desarrolladas por los guardabosques a través de patrullaje móvil (terrestre y aéreo) y puntos fijos de observación (torres, puestos de observación y puntos de control). También han sido organizadas 34 Brigadas Profesionales de Prevención y Combate de Incendios Forestales (BPPCIF) siendo uno de sus objetivos el trabajo de prevención durante todo el año.

3.3.4. Consideraciones sobre el uso del fuego.

El uso del fuego en actividades de manejo de la tierra a nivel internacional es una de las herramientas mas utilizadas desde hace mucho tiempo. En Cuba durante los años 1999 y 2000 aproximadamente el 28,8 por ciento de los incendios originados por negligencias, se debieron a quemas con diversos fines. 

 

3.4. Silvicultura preventiva.

Todas las actividades de manejo forestal realizadas por los gestores de las áreas boscosas están reglamentadas y son periódicamente fiscalizadas por el CGB y el Servicio Estatal Forestal. Cada año es obligatorio presentar un plan de protección contra incendios detallando los tipos de actividades preventivas a ser desarrolladas, los lugares donde se ejecutarán y su magnitud. Con estas actividades se elabora un proyecto que se presenta al Servicio Estatal Forestal el cual gestionará el financiamiento para el mismo a través del Fondo Nacional de Desarrollo Forestal.

Una de las actividades que aparecen en los planes es la construcción y mantenimiento de cortafuegos. Esta actividad ha presentado dificultades asociadas a la falta de recursos. No obstante, es posible utilizar alternativas para modificar la estructura del combustible, siendo un buen ejemplo la utilización de las fajas vivas junto a los rodales de Pinos, Eucaliptos y Casuarinas. Igualmente sería importante fomentar el empleo de especies de baja inflamabilidad con la finalidad de establecer un mosaico de vegetación.

 

3.5. Mapificación del riesgo de incendios forestales.

En Cuba existen varias formaciones forestales que van desde el nivel del mar (manglar) hasta más de 1700 m s.n.m. (monte fresco), integradas en total por unas 600 especies maderables, las que por presentar algunas de ellas ciertas semejanzas en cuanto a su comportamiento ante el fuego, se agrupan en 4 clases de peligrosidad (Oharriz et al. 1990). Es de gran importancia desarrollar investigaciones para mejorar esta clasificación y obtener en el medio o largo plazos modelos de combustibles.

 

4. CONCLUSIONES.

Los análisis realizados permitieron identificar 14 problemas relacionados con el subsitema de prevención. Estos problemas y los aspectos tratados anteriormente permitieron arribar a las conclusiones siguientes:

·     Existen leyes y reglamentos relativos a prevención de incendios y uso del fuego muy actualizados. Por ser relativamente recientes, no ha habido tiempo suficiente para que gran parte de las personas relacionadas con esto hayan podido habituarse con sus derechos y deberes.

·     Las evaluaciones del comportamiento histórico de los incendios forestales se hacen generalmente de forma manual o utilizando en muy poca escala las posibilidades que brinda la computación. Se observa también un número reducido de análisis formando parte de estas evaluaciones y poca utilización de la estadística.

·     Las medidas de prevención de incendios forestales adoptadas en el país son restringidas fundamentalmente a la legislación, reglamentos y vigilancia disuasoria. Otras medidas son adoptadas solo puntualmente o son poco desarrolladas.

·     Las actas de incendios forestales constituyen los elementos básicos para la obtención de informaciones tanto para adoptar medidas preventivas como analizar su efectividad. Por esto es importante ajustarlas convenientemente para que las informaciones sean cada vez más confiables y  al mismo tiempo facilitar su llenado.

·     En las actas de incendios el grupo de causas clasificadas como “desconocidas” ocupan una posición destacada (41 %). Esto demuestra que muchas causas no fueron esclarecidas. Sin conocer la naturaleza de las causas que originó el incendio no se puede evitar que la misma  vuelva a ocurrir.

·     Los datos sobre las causas de los incendios forestales en el país muestran que el 87 por ciento de las mismas son de origen humano. Muchas de estas causas provienen del desconocimiento o pocas informaciones sobre los riesgos que los incendios forestales representan para el país.

·     Todas las actividades de quemas, sea cual fuera su objetivo, ocasionan efectos al ambiente en mayor o menor escala. Aunque muchas veces necesario, las quemas representan una actividad de riesgo a varios componentes del ecosistema, a nivel local, regional y mundial. Es necesario, a medio y largo plazo, buscar las alternativas que puedan ser utilizadas para su sustitución gradual.

·     Las quemas en zonas agrícolas, forestales y ganaderas son frecuentemente responsables de incendios forestales. Este tipo de incendio generalmente es resultado de una falla al seleccionar la época adecuada, el lugar y el método de quema o debido a falta de supervisión y control de la operación de quema. Por eso un requisitos básico a emplear para minimizar los incendios causados por esas actividades debe ser obtener el permiso correspondiente para la quema.

·     La actividad de vigilancia tiene la función tanto de prevención (disuasión) como de combate (detección) a los incendios forestales. Es una actividad clave, sea actuando para evitar que el fuego se inicie, sea descubriendo rápidamente los focos ya iniciados. Las torres de observación se constituyen en el más práctico y eficiente medio de detección y localización de los incendios forestales. En ellas deben ubicarse los equipos de comunicación correspondientes.

·     Las actividades de la silvicultura preventiva han sido poco desarrolladas en función de la escasez  de recursos. La medida fundamentalmente utilizada es la construcción de cortafuegos, precisamente una de las alternativas que más encarece la silvicultura preventiva.

·     Cuba cuenta con una red meteorológica envidiable que se extiende prácticamente a todos los municipios del país. El Departamento de Meteorología Agrícola tiene implantado, a través de datos suministrados por esta red, un sistema de alerta que hace previsiones y monitorea las condiciones climáticas, emitiendo boletines cada 10 días para los principales cultivos agrícolas y para la crianza de animales de todo el país. No obstante, un sistema de alerta para el riesgo de incendios forestales a nivel nacional todavía no ha sido desarrollado.

·     Las condiciones meteorológicas varían significativamente de acuerdo con las características locales, principalmente   la fisiografía, modificando las condiciones de riesgo de incendios de un área para otra dentro de una misma región. Es necesario disponer de medios que faciliten cuantificar esas diferencias microregionales para facilitar las actividades de prevención. También es fundamental disponer de instrumentos meteorológicos portátiles para evaluar las condiciones meteorológicas durante la realización de las quemas y para monitorear estas condiciones durante los incendios forestales.

·     El conocimiento del comportamiento del fuego es una herramienta fundamental para la evaluación de riesgos de daños por incendios, tomar decisiones en la prevención, en el combate y en el uso del fuego controlado (Batista, 1998). No es posible obtener éxitos en las actividades de control de los incendios forestales sin el conocimiento de cómo el fuego se comporta (Heikkilä et al., 1993).

·     En el país existe una gran cantidad de sectores relacionados con el uso del fuego y/o con los incendios forestales. Por esto resultaría importante establecer un instrumento a nivel nacional que facilite coordinar las distintas acciones con el objetivo común de la protección contra los incendios forestales.

 

5. OBRAS CITADAS.

Batista, A.C., 1998. Modelos de Estimativa do Comportamento do Fogo. ANAIS. 1º  Seminario Sul - Americano sobre Controle de Incêndios Florestais e 5ª Reunião Tecnica Conjunta SIF/FUPEF/IPEF sobre Controle de Incêndios Florestais. Belo Horizonte. Brasil, 231 - 251 pp.

Calabri, G., 1991. Problemas y perspectivas relativas a los incendios forestales, su prevención y su dominio. Actas del 10º Congreso Forestal Mundial. París.

CGB, 1999. Programa de la Campaña de Divulgación para la Prevención de Incendios Forestales. Cuerpo de Guardabosques. Departamento de Protección contra Incendios Forestales. Cuba, 12 p.

FAO, 1993. Evaluación de los recursos forestales 1990. Países Tropicales. Estudio FAO: Montes No. 112. Roma, 59 p.

Heikkilä, T.V., R. Grönovist and M. Jurvélius, 1993. Handbook on Forest Fire Control. A Guide for Trainers. Forestry Training Programme, Publication 21. Helsinki,   239 p.

Oharriz, S., C. Valdés, y E.B. Llorente, 1990. Estadística de los incendios forestales en Cuba durante el periodo 1981 - 1985. Dirección de Protección al Bosque y la Fauna. Cuba, 40 p.

Ramos, M.P., 1999. Bases metodológicas para el perfeccionamiento de la prevención de los incendios forestales. Universidad de Pinar del Río. Tesis presentada en opción al Grado Científico de Doctor en Ciencias Forestales. Cuba, 92 p.

Ramos, M.P., 2000. Perfeccionamiento de la automatización del diseño y manejo de bases de datos sobre incendios forestales. Trabajo presentado en el Primer Simposio internacional sobre Manejo Sostenible de los Recursos Forestales. Cuba, 12 p.

Servicio Estatal Forestal, 1999. Ley Forestal, su reglamento y contravenciones. Habana, Cuba, 93 p.