LA RECONVERSION PRODUCTIVA

Monografía

 

Autora: Mcs. Carmen Rosa Valdés Sáenz.

Profesora asistente de Economía y Administración Agrícola

Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca.

Facultad Forestal Agronomía. Pinar del Río. Cuba.

carmenr@af.upr.edu.cu

 

La Reconversión Productiva. Premisas, necesidad y contexto de desarrollo.

 

La Reconversión Productiva es un proceso que se lleva a cabo en la empresa para lograr la restructuración de las actividades productivas y gerenciales y adaptarlas a las nuevas condiciones del entorno. Es un proceso que nace de la propia realidad de la empresa y de la forma en que lo impacta e impactará el comportamiento del entorno.

 

La  Reconversión Productiva es necesaria para que la empresa alcance su finalidad como organización desde dos puntos de vista:

-        En sus esfuerzos para satisfacer las necesidades de sus miembros y de cumplir su responsabilidad social, la empresa cooperativa se enfrenta con otras empresas, en un mercado competitivo abierto, lo cual obliga a buscar el uso más eficiente de los recursos y con ello una situación económica favorable.

-        El entorno de la empresa cooperativa cambia de manera continua, por lo que siempre es necesario adaptarse a nuevas condiciones.

Las empresas, por lo tanto, deben enfrentar dos grandes desafíos: Los prominentes cambios en el entorno económico y los cambios en el entorno productivo y del mercado. El impacto de estos cambios en las empresas se manifestará en:

 

·        Apertura de mercados.

La apertura del mercado es un hecho inminente en todas las economías y empresas, no importa el país o el sector donde se localizan.

Uno a uno los mercados se abren y las empresas deben enfrentar nueva competencia. Día tras día aparecen nuevos productos y servicios, y con éstos, nuevos canales de distribución, relaciones de precios diferentes; que ponen en riesgo la producción local. La apertura de mercados también ha significado oportunidades de comercialización para muchas empresas, tanto en el mercado local como en el extranjero.

 

·        Cambios en la forma de relacionarse con los clientes.

La informática ha provocado una verdadera revolución en las comunicaciones y las formas de relación con los clientes. Las empresas deben incorporar, con rapidez, la nueva tecnología, pero además, deben realizar los cambios en la organización y la producción que van vinculados con dicha tecnología, todo ello con el objetivo de no perder los espacios ganados en el mercado.

 

·        Desmaterialización de la producción.

Cada día los componentes físicos son menores y los componentes intangibles son más y esto cambia radicalmente la lógica con la cual se deberá producir y comercializar. Para las empresas que suministran materias primas agropecuarias, los crecimientos en los niveles de demanda ya no son garantía de ventas porque lo que se incrementa no es la materia prima, sino el componente de creatividad, de mercadeo, de envase, de fidelidad de marca o de contenido sublimal en el producto.

Es evidente que las materias primas han sido relegadas del mercado por el conocimiento aplicado a los productos y servicios. Todas las empresas se enfrentan a éste fenómeno y todas se ven en la necesidad de incorporarlo a su actividad cotidiana.

 

·        Sistemas flexibles de producción.

En la actualidad, el énfasis de producir se dirige a satisfacer las expectativas de los consumidores, o sea, se está pasando de una producción en serie a una producción flexible que implicará cambios profundos en la tecnología y en los procesos organizativos.

La flexibilidad productiva constituye una condición necesaria para sobrevivir en los mercados.

 

·        Calidad y productividad integrales.

Las empresas deben mantener niveles de calidad elevados o superiores a la competencia sin incidir en el rendimiento de la producción y en la estructura de costos; por el contrario, para muchos sectores económicos las innovaciones en la producción y la tecnología han posibilitado un aumento sostenido en la productividad de los recursos de la producción, lo que ha implicado a su vez el descenso en el precio por unidad de producto.

 

·        Nuevas relaciones con proveedores y clientes.

Las empresas están practicando nuevas formas de relación comercial con los proveedores y clientes, aspirando a relaciones de más largo plazo, que a su vez sean más estables y confiables. Es decir, que estos no sólo aporten materias primas y compren mercancías, sino además que mejoren los diseños, que incorporen innovaciones y que compartan los frutos y riesgos de los procesos de producción.

 

En el ambiente actual las únicas empresas que tienen garantía de subsistencia son las que hacen cambios constantes tratando de adaptarse al medio y de sacar ventajas en su enfrentamiento con la competencia.

 

Así la empresa debe establecer un proceso de cambio constante que le permita incorporar, con eficiencia, la nueva dinámica de la economía y la actividad empresarial.

Este proceso de cambio para elevar la eficiencia y la eficacia de la producción es lo que se ha dado en llamar Reconversión Productiva.

 

En el mundo empresarial actual, existe un instrumento que las compañías industriales, sobre todo, deben poseer y saber utilizar, para adquirir aquellos requisitos previos del éxito, conocido con el nombre de Reingeniería de Procesos.

 

Quizás se tienda a confundir la Reconversión Productiva con la Reingeniería de Procesos, sin embargo, de acuerdo con la bibliografía consultada cada una tiene sus características muy particulares.

 

Como habíamos planteado, la Reconversión Productiva es un proceso que se lleva a cabo en la empresa para lograr la restructuración de las actividades productivas y gerenciales, por su parte la Reingeniería se encamina al rediseño radical de procesos, para alcanzar mejoras espectaculares.

 

El proceso de reconversión no parte de la convicción de que todo está malo, sino de que existen muchas cosas que sólo pueden ser mejoradas, mientras que la Reingeniería llega a la raíz de las cosas, es decir, no efectúa cambios superficiales ni trata de arreglar lo que ya está instalado; abandona lo viejo totalmente e inventa nuevas maneras de realizar el trabajo.

 

El proceso de Reconversión Productiva se desarrolla en una empresa a partir de su historia, ideas y acciones que se han acumulado con el paso de los años; mientras que la Reingeniería se plantea volar lo viejo y cambiarlo por algo nuevo.

 

La Reconversión Productiva respeta la cultura y valores de las organizaciones, sin embargo, la Reingeniería se plantea cambiarlos radicalmente, cuando diseñan los procesos de negocios.

 

Las diferencias que hemos planteado, de ambos instrumentos pueden dar la impresión que el proceso de Reconversión Productiva no es profundo, creativo y con una visión estratégica. Todo lo contrario, tiene esas características y otras que plantearemos más adelante.

 

Un proceso de Reconversión Productiva requiere un cambio en la manera de pensar y de actuar, ya que con el mismo se espera no sólo ser eficaz sino también ser eficientes, lo cual demandará una nueva forma de organizar y dirigir la empresa.

 

Tomando en cuenta la naturaleza específica de una empresa cooperativa, existen un conjunto de premisas que sustentan toda alternativa de reconversión:

 

·        Un proyecto de reconversión parte de una empresa real con su propia historia, con un presente y un futuro que no se detendrá sólo porque se está haciendo la reconversión. La reconversión no parte de la convicción de que todo está malo, sino de que existen muchas cosas que pueden ser mejoradas, tal y como habíamos planteado anteriormente.

 

·        El proceso de reconversión busca apoyarse en los principios cooperativos para lograr una organización mucho más consolidada y eficiente, o sea, no pretende alejarla de su naturaleza como cooperativa.

 

·        En el nuevo orden organizacional se considera que las decisiones y las alternativas deben ser tomadas al nivel en el que se están presentando los acontecimientos, se establecen sistemas más dinámicos donde todas las áreas relacionadas estén integradas entre sí. Hoy se habla de una empresa flexible que pueda ajustarse a los procesos de cambio del ambiente, la competencia y la tecnología.

 

·        Una cooperativa está integrada por personas comunes y corrientes, que tienen aspiraciones, frustraciones y necesidades, las cuales deben ser consideradas por la reconversión, pues la organización refleja las personas que la forman.

 

·        El proceso de reconversión está diseñado como un acto participativo donde lo más importante del trabajo y del resultado, corresponde a los actores internos de la cooperativa.

 

·        La Reconversión Productiva es el resultado del compromiso de las personas que, desde dentro de la empresa, están en la disposición de implementar los cambios necesarios.

 

·        Las cooperativas son empresa que tienen una forma particular de organización y de distribución de los resultados, pero en lo fundamental tienen las mismas oportunidades y necesidades de rentabilidad de las demás empresas.

 

·        Al ser las cooperativas empresas como las demás,  sin olvidar las peculiaridades  que le imprimen sus valores y principios, deben ser capaces de lograr los resultados que las demás logran en los mismos sectores económicos.

 

·        Aspirar a lograr un éxito rotundo y un cumplimiento total en los indicadores de cambio propuestos no podrá ser posible, ya que siempre habrá que considerar el nivel de incertidumbre del proyecto.

 

Es necesario que el cuerpo directivo de la cooperativa deba estar al tanto de la realidad que rodea su empresa, garantizándose el momento y las condiciones idóneas para que el proceso de reconversión tenga éxito.

 

Considerar, de manera superficial, las premisas anteriores puede conducir a muchos problemas y pérdidas de tiempo y recursos.

 

 

 

  Las empresas cooperativas tabacaleras y la reconversión.

 

Una cooperativa es una asociación autónoma de personas que de forma voluntaria se han unido para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales mediante una empresa de propiedad conjunta y administración democrática.

 

Desde sus orígenes,  en el año 1844, las organizaciones cooperativas han proliferado y crecido en todo el mundo por su contribución al desarrollo social, como una herramienta idónea para la realización de las personas, sus familias y las comunidades. Muchas de estas cooperativas creadas se ven ahora involucradas, de manera directa, en la lógica del mercado, donde la competencia es cada día más agresiva y diversificada, invadiendo los mercados que hasta hace unos años se consideraban propios de las cooperativas. Por otra parte, los miembros en su calidad de asociados, clientes e inversionistas,  demandan nuevas relaciones con su organización, con más y mejores servicios.

 

Las cooperativas deben funcionar en los mismos mercados en que operan el resto de las empresas y enfrentar las mismas presiones competitivas. Por lo tanto, la posibilidad de mantenerse en el mercado está determinada por su apertura a la implantación de procesos de cambio. Esto las coloca en la misma urgencia de Reconversión Productiva en que están las demás empresas.

 

Las empresas cooperativas tienen una forma diferente de organización y de distribución de resultados económicos, como se planteó anteriormente. Esto obliga a un enfoque particular en el cumplimiento de la reconversión.

 

La referencia a empresas cooperativas, no se hace aludiendo únicamente a aquellas que atraviesan o han atravesado problemas de gestión y rentabilidad. Se trata de empresas cooperativas que pueden tener una buena posición en el mercado y que gozan de productos que por años han sido preferidos por los consumidores. Se habla de empresas cooperativas que ven cómo los rápidos cambios en el entorno llaman a la modernización de sus procesos de producción, como única alternativa para ser rentables y poder así satisfacer las necesidades de sus miembros.

 

Las áreas de gestión empresarial y productiva que evidencian la necesidad de un cambio en las empresas cooperativas son:

 

·        Investigación y desarrollo.

Las cooperativas tradicionalmente se han conformado con producir materias primas y ofrecerlas al mercado en su presentación básica. Tal es el caso de las cooperativas tabacaleras que producen el tabaco en rama. Esta decisión las ha mantenido en sectores tradicionales y con procesos de producción atrasados aunque en su entorno las condiciones hayan cambiado.

 

Se evidencia falta de dinamismo de las cooperativas para incursionar en los productos (tanto en su forma de producción como de comercialización).

 

Las cooperativas tabacaleras no tienen departamento de Investigación y Desarrollo y no están vinculadas a las Universidades y Centros de Investigación, a pesar de contar con liderazgo en este tipo de producción. El Centro de Estudio sobre el Desarrollo Cooperativo y Comunitario viene desarrollando un importante vínculo con cooperativas tabacaleras, fundamentalmente en el macizo tabacalero.

 

Las cooperativas en general están llamadas a impulsar un cambio radical en su estrategia de participación en nuevos productos y mercados para lograr niveles de eficiencia y eficacia adecuados. Sin innovación no será posible competir en el futuro.

 

 

 

·        Mercadeo.

Desde sus orígenes las cooperativas han prestado poca atención al mercadeo. No se cuenta, en general, con esfuerzos orientados a mejorar la atención al cliente, a desarrollar canales de comercialización adecuados, ni hay un esfuerzo por desarrollar nuevos productos. Las cooperativas de producción están llamadas a realizar un cambio radical para evitar que sus mercados pasen progresivamente a manos de la competencia o para recuperar sus mercados perdidos.

 

·        Dotación de tecnología, capital y recurso humano.

Las cooperativas no se han preocupado por captar un recurso humano altamente capacitado para que pueda dar el salto en la orientación y la efectividad de la empresa, que sea capaz de aprovechar al máximo la nueva tecnología y de interpretar las nuevas informaciones del mercado. Lo anterior se ve agravado por la ausencia de recursos financieros en cantidades suficientes para atender las demandas crecientes de inversiones, tanto en tecnología como en mercadeo.

 

En momentos en los que la lógica del consumo se modifica, las empresas deben estar en capacidad de buscar un dominio global del mercado, sin el cual las oportunidades de rentabilidad son reducidas.

 

·        Integración vertical y horizontal.

La aplicación de este principio a nivel del sector cooperativo es insuficiente. Existen en algunos casos,  duplicación de actividades y en otros, ausencia de participación en áreas de negocios que son claves para el éxito global de la organización. Por ejemplo, en temas de gestión de calidad y tecnología, las cooperativas no han desarrollado formas empresariales colectivas, ni tampoco de integración.

 

 

 

·        Escala de producción.

Mientras que la actividad productiva se orienta a las grandes extensiones y volúmenes, muchas cooperativas - agrícolas sobre todo -  no tienen el tamaño necesario para operar con tecnologías modernas y no tienen la disposición a integrarse y fusionarse con otras, lo que genera un conjunto de organizaciones más bien ineficientes.

 

La calidad, la productividad, las variantes en el diseño de los productos, en muchos casos están limitadas por las posibilidades reales de lograr economías de escala.

 

Conocer las áreas de gestión empresarial y productiva que evidencian la necesidad de un cambio, permitirán entender mejor el tipo de problema económico que enfrentan las cooperativas tabacaleras en Cuba.

 

Se entiende, entonces, que el punto de partida de cualquier proceso de reconversión es la convicción de que la empresa requiere una modificación en la manera en que ha venido realizando su gestión productiva. La mayoría de los empresarios se preocupan, por lo general, de este tema, cuando sus empresas se encuentran en graves problemas, lo cual representa un riesgo adicional, dado que en tal caso las decisiones hay que tomarlas bajo grandes presiones y a corto plazo, limitando la creatividad y la visión estratégica que demanda un proceso de Reconversión Productiva.

 

Para evitar esta situación, resulta importante poder detectar los síntomas de un deterioro de la situación económica y productiva, que determinan desarrollar un proceso de reconversión. Existen muchas manifestaciones, a lo interno de la organización, que pueden indicar el momento oportuno de actuar. Por ejemplo:

 

-        Los costos de producción cada día son más altos y los precios tienden a descender progresivamente en el mercado.

-        Imposibilidad de poder incorporar nuevas tecnologías a la producción y el producto mostrar cansancio y rezago.

-        La empresa presenta dificultades para lograr niveles de rentabilidad adecuados comparables a las demás empresas.

 

Estos son, sin duda, algunos ejemplos. En las cooperativas tabacaleras cubanas se conocen los fenómenos que indican la necesidad de hacer algo, es decir, se sabe que algo está pasando y que la atención de ese algo no será resuelto con la simple incorporación de alguna moda gerencial; se necesita realizar un análisis de la actividad económica y productiva, de manera integral.