Catálogo de Tecnologías para Pequeños Productores Agropecuarios  
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Uso de "Guandú" como recuperador de suelos degradados

Descriptores      ¿qué significan?

Difusión 2: entre 11 y 20 productores   Costo 1: hasta $200   Mano de obra 2: entre 3 y 10 jornales   Capacitación 2: entre 1 y 3 jornadas

Tema

Agricultura,
Forrajes

Provincia/s relacionada/s

Misiones

Institución/es

INTA EEA Cerro Azul (Misiones)

Palabras clave relacionadas

abono verde,
arado,
arroz,
erosión,
leguminosas,
maíz,
poroto,
sembradora,
soja,
suelos degradados,
tabaco

Descripción

En Misiones es común que luego del desmonte se instalen cultivos anuales en una secuencia de especies determinada por la exigencia de cada una de ellas. Por lo general, se cultiva sobre el mismo terreno durante varios años, recurriendo a una agricultura itinerante dentro del mismo sistema productivo. Esto demanda la habilitación de nuevas tierras por medio del desmonte y su posterior abandono por períodos de 3-10 años, a fin de recuperar la fertilidad de los suelos. El suelo en vez de ser abandonado a barbecho natural puede ser recuperado mediante la siembra del guandú (Cajanus cajan). Esta recuperación se produce en un corto período de tiempo y permite aumentar el rendimiento de los cultivos posteriores.

El guandú se comporta como una especie multipropósito, ya que su semilla puede usarse para alimentación humana y animal y sus hojas como fuente de forraje. Con la implementación de esta práctica, se reduce el avance sobre el monte nativo para la habilitación de nuevas parcelas como lo impone el sistema de uso actual. De acuerdo a las características de los suelos misioneros, el uso del guandú permitirá el aumento en el contenido tanto de materia orgánica como de nutrientes disponibles y disminuirá los procesos de erosión.

El guandú es una leguminosa de ciclo estival que se comporta como sempiterna durante 3 a 4 años si no se producen heladas invernales. El guandú se siembra en agosto-septiembre y florece y fructifica en julio-agosto del próximo año. Por lo general, el cultivo se adapta a todo tipo de suelos, siendo su principal limitante el cultivo en zonas bajas con peligro de heladas.

El proceso de implantación es sencillo. La preparación del suelo se realiza de la forma tradicional, con 2 aradas con arado tatú tirado con tracción a sangre. En una parcela de suelo degradado y abandonado al proceso de sucesión natural (encapuerado), se siembra guandú (5 a 7 kg/ha) con sembradora manual a un espaciamiento de 0.80 x 1m (12.500 plantas/ha). Se depositan de 3 a 5 semillas por golpe conjuntamente con 10 g de fertilizante "triple 15" (125 kg/ha) como arrancador del cultivo. Esto es importante porque el suelo se encuentra muy pobre en contenido de nutrientes. Durante la primera etapa del desarrollo del cultivo es necesario realizar control de malezas ya sea manual (en las hileras) o con pasada de arado mancera (entre surcos). Resulta clave el cuidado durante el primer año de implante. Al tercer año de establecimiento del guandú, se lo incorpora como abono verde dejando el material sobre el suelo. Así queda recuperada la parcela para la siembra de cualquier cultivo posterior.

Contexto de uso

En la zona se encuentra parcialmente difundido el guandú para la alimentación animal, en los municipios San Vicente, Alem y Puerto Rico (provincia de Misiones). No obstante, no se encuentra difundido como abono verde para recuperar suelos degradados.

El guandú se está utilizando en sistemas productivos donde uno de los componentes relevantes es el autoconsumo. Por lo general, estos productores se asientan sobre suelos marginales de la provincia (suelos pedregosos, pocos profundos y con pendientes superiores al 12%). En cuanto a la propiedad de la tierra, muy pocos son propietarios con título y se presentan formas jurídicas de apropiación bastantes variables. Con frecuencia se observa la compra-venta de mejoras. La categoría modal de tenencia es de 25 ha. Estos productores poseen un muy bajo nivel de capitalización, siendo el tabaco prácticamente el único cultivo de renta y es el que proporciona el único ingreso monetario a la unidad doméstica. La producción para el autoconsumo se centra en cultivos anuales, donde cultivos multipropósito como la mandioca y el maíz están presentes en la totalidad de las chacras. Los pequeños productores también cultivan poroto, soja, batata y arroz. La cría de ganado bovino y porcino y aves de corral son las principales actividades pecuarias y están principalmente destinadas al autoconsumo. Las familias disponen de un promedio de 6 bovinos. Este número incluye la yunta de bueyes utilizada por los colonos como elemento insustituible de tracción. La ganadería menor (porcinos y aves) está orientada para cubrir las necesidades alimenticias del grupo familiar y, eventualmente, a la venta de excedentes. En cambio la ganadería bovina, además de aportar la leche como alimento, funciona como "caja de ahorro" ante imprevistos. El clima de la región es subtropical húmedo sin estación seca. La temperatura media anual es de 21ºC y la amplitud térmica es de 10ºC. Las precipitaciones son abundantes y alcanzan un promedio anual de 1.954 mm. El régimen pluviométrico es isohigro, con alternancia en las diferentes estaciones de períodos de sequías o lluvias abundantes y presenta una gran variabilidad en el tiempo. La altura sobre el nivel del mar oscila entre 130 y 320 m. El relieve está conformado por un área elevada que funciona como divisoria de aguas. Las colinas se extienden en todas direcciones y sus laderas caen abiertamente a los cauces de los afluentes del río Uruguay. Las geomorfas más comunes resultantes de la acción fluvial son lomas, terrazas, valles y cauces. El material original es el basalto sobre el cual han evolucionado las tierras rojas. La tierra colorada (oxisoles, ultisoles y alfisoles) o suelos rojo profundos son los de mejor aptitud agrícola. Los suelos poco profundos, pedregosos toscosos (entisoles e inceptisoles), son los menos evolucionados. En una escala de 1 a 100, la productividad de los suelos presenta valores que varían entre 1 y 50. El principal agente de degradación de los suelos es la erosión hídrica. Los valores altos de pérdida potencial del suelo varían entre 1.500 a más de 2.300 t/ha/año, oscilando los valores menores entre 50 y 76 t/ha/año. La importancia de los procesos erosivos es tal, que luego de 100 años de colonización en algunas áreas los suelos han perdido su aptitud agrícola.

Desempeño

Los pocos productores que han incorporado el guandú como fuente de forraje se muestran conformes con su desempeño.

Como se señaló anteriormente, la práctica tradicional para recuperar la fertilidad del suelo consiste en abandonar la parcela por 5 ó 10 años para después realizar un nuevo rozado a fin de habilitar nuevamente los suelos para el cultivo. El uso del guandú como recuperador de suelos presenta sobre esta tecnología tradicional una serie de ventajas: acorta el período de barbecho natural a sólo 3 años, o aún menos (1,5 años) si se usan altas densidades de siembra; aumento significativo en el contenido de materia orgánica y nutrientes disponibles del suelo; considerable aumento del rendimiento del cultivo sembrado luego del guandú (40% en el caso del maíz); durante el período de barbecho se usa como banco de proteínas; sus granos se pueden utilizar para el consumo humano y animal como alternativa de reemplazo de las leguminosas tradicionales (poroto, lenteja, etc.); y con esta práctica se reduce el avance sobre el monte nativo. Entre las principales desventajas de su cultivo se observa que: las heladas intensas son una limitante del cultivo; es una práctica tecnológica de muy escasa difusión; no existe el hábito par el consumo de sus semillas; y demanda una fertilización inicial y cuidados durante el período de implante.

Costo

El fertilizante utilizado para iniciar el cultivo cuesta 55 $/ha. En la actualidad las semillas son provistas por la EEA Cerro Azul. El arado tatú, la yunta de bueyes y la mano de obra familiar son los elementos provenientes de la unidad de producción que debe proveer el productor para implementar esta práctica tecnológica.

Para implantar el guandú el productor debe asignar entre 6 y 8 jornales/ha. Luego debe asignar jornales extra para realizar carpidas y cosecha de granos.

Resultados esperados

Utilizando el maíz "centralmex" como cultivo posterior, se observa un incremento en su rendimiento que oscila entre 1.500 y 2.700 kg/ha. A los 3 años se logra además un aumento del 100% en el contenido de materia orgánica del suelo.

El guandú puede mejorar el ingreso de los pequeños productores porque fortalece el autoconsumo, puede ser utilizado como forraje (aves y porcinos), aumenta el rendimiento del cultivo posterior y permite ahorrar el costo de la mano de obra del nuevo rozado.

Esta tecnología no sólo no produce ningún efecto adverso sobre el ambiente. Por el contrario, mejora significativamente el estado del suelo y reduce la presión sobre el monte nativo.

Adaptación

Su adaptación a distintas situaciones productivas es muy buena. La única excepción la constituyen aquellas zonas bajas con posibilidad de ocurrencia de heladas intensas. Los gastos y cuidados iniciales que debe realizar el productor para implantar el cultivo, también pueden constituir una limitante para su uso.

Descriptores      ¿qué significan?

Difusión 2: entre 11 y 20 productores   Costo 1: hasta $200   Mano de obra 2: entre 3 y 10 jornales   Capacitación 2: entre 1 y 3 jornadas

Tema

Agricultura,
Forrajes

Provincia/s relacionada/s

Misiones

Institución/es

INTA EEA Cerro Azul (Misiones)

Palabras clave relacionadas

abono verde,
arado,
arroz,
erosión,
leguminosas,
maíz,
poroto,
sembradora,
soja,
suelos degradados,
tabaco

Institución

Esta tecnología es ofrecida por la EEA INTA Cerro Azul (Misiones).

La difusión del guandú se realiza a través de los diferentes planes y/o proyectos implementados desde el INTA y las Agencias de Extensión. Para que los productores se apropien de esta práctica es necesario realizar distintas instancias de capacitación. En especial, jornadas demostrativas, instalación de parcelas demostrativas en campos de productores y amplia difusión por los medios masivos de comunicación.

Para mayor información sobre esta tecnología contactar a la EEA INTA Cerro Azul. Esta ficha fue elaborada por los Ing.Gabriel Piccolo y Héctor Reyes y al Tco. Agr. Francisco Morel

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