En los últimos años han sido numerosas las especies vegetales que han sido probadas por su aptitud para producir algún tipo de biocombustible. Las que producen principalmente aceite se destinan al biodiésel y las que contienen buena cantidad de biomasa fácilmente fermentable, van al bioetanol.
Si hubiéramos hecho una lista de las especies que a primera vista ubicaríamos en este último grupo, la lista la iniciaríamos con la caña de azúcar, la remolacha azucarera y el maíz y seguramente nunca hubiéramos agregado a la sandía, teniendo en cuenta la gran cantidad de agua que tiene su fruto en relación a su materia seca.
Pero esto no es así. Hasta la sandía sirve para producir bioetanol!
En la Revista Biotechnology for Biofuels del 26 de agosto de 2009 se publicó una investigación donde se analizan las posibilidades de este fruto para ser usado como fuente de bioetanol y también se agregan otras posibles utilidades.
Watermelon juice: a promising feedstock supplement, diluent, and nitrogen supplement for ethanol biofuel production
Autores: Wayne W. Fish, Benny D. Bruton y Vincent M. Russo del USDA-ARS, South Central Agricultural Research Laboratory, Lane, OK, USA
El jugo de sandía contiene entre el 7 y el 10% de azúcares fermentables pero también suficiente cantidad de licopeno y L-citrulina, elementos con propiedades nutracéuticos, como para su extracción industrial.
La alternativa que han revisado es emplear la parte no aprovechada de una cosecha de sandía, estimada en el 20%, que queda en el campo por falencias sanitarias y de otros tipos, y extraerle primero licopeno y L-citrulina, dejando un residuo de 500 litros de jugo por tonelada de sandía, que además de azúcar, posee aminoácidos libres. Para USA en 2007, han estimado en 360.000 tn la parte de la cosecha de sandías que se hubiera podido destinar a estos objetivos.
El licopeno es un carotenoide antioxidante de gran importancia en la salud humana, que imparte el color rojo a la sandía y también al tomate y otras hortalizas. No se sintetiza en el cuerpo humano, sino en los vegetales y en algunos microorganismos, por lo que es necesario tomarlo al alimentarse.
Actuaría neutralizando los radicales libres que dañan los tejidos, con efectos beneficiosos sobre el cuerpo humano al reducir patologías como cáncer de pulmón, de próstata y de tracto digestivo, enfermedades cardiovasculares y mitigaría el envejecimiento.
L-citrulina es un aminoácidos que interviene en la desintoxicación de amoníaco catabólico (ciclo de la urea) y también sirve como un precursor de la L-arginina, que produce efectos beneficiosos en el corazón, en el sistema circulatorio y beneficia el sistema inmunológico. No obstante, los efectos de la L-citrulina no están totalmente aceptados.
El jugo de sandía debería concentrarse de 2,5 a 3 veces para que pueda servir como la única materia prima para la producción de etanol, por lo que la cuenta final probablemente no resulte favorable ya que la concentración, se hace, obviamente, mediante energía que también debe pagarse.
Por lo tanto, los autores sugieren que el jugo de sandía podría utilizarse como complemento, disolvente o suplemento nitrogenado de otro procesos para la producción de etanol, como por ejemplo, del que se obtiene a partir de la caña de azúcar.
Al mismo tiempo han estimado que en caso de industrializarse la totalidad del fruto y a partir de una producción de 42 tn de sandía por hectárea, se lograrían potencialmente 1,5 kg de licopeno, 90 kg de L-citrulina y 2000 litros de etanol.
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