Pérdida de carbono en laboreo de conservación y en laboreo tradicional

En el sur de España, exactamente a 13 kilómetros al suroeste de la ciudad de Sevilla, donde las condiciones ambientales son semi-áridas mediterráneas, se llevaron a cabo ensayos de larga (15 años) y corta duración (3 años) para comparar la eficiencia del laboreo en relación a la emisión de CO2 en un suelo franco arcillo arenoso.

Se compararon el laboreo tradicional vs. dos sistemas de laboreo de conservación: laboreo reducido y no laboreo (siembra directa).

El ensayo se publicó en el Spanish Journal of Agricultural Research de septiembre de 2009, Vol 7 Nº 3 y se titula:

Carbon losses by tillage under semi-arid Mediterranean rainfed agriculture (SW Spain)

Sus autores son: R. López-Garrido, A. Díaz-Espejo, E. Madejón, J. M. Murillo y F. Moreno del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla, CSIC.

En el año 1991 se seleccionó un área homogénea de 2500 m2 donde se ubicaron las parcelas experimentales. El primer año se cultivó con trigo y luego se establecieron, dos tratamientos: i) labranza tradicional donde se trabajaba con el arado vertedera a 25-30 cm, luego de la quema de la paja de la cosecha anterior (en el 2003 fue suprimida la quema) y ii) labranza reducida, donde se disminuye la cantidad de labores y no se pasa el arado de vertedera, reemplazándolo por el cincel a 25 cm de profundidad. Se utilizan herbicidas y se dejan los residuos de cosecha en superficie.

La rotación de cultivos fue trigo-girasol, y en el 2005 se agregó el guisante forrajero (Pisum arvense, chícharo, arveja) conjuntamente con dos tratamientos adicionales en una zona adyacente: se compararon el laboreo tradicional con el no-laboreo (siembra directa), donde se deja la paja en superficie, se utilizan herbicidas de pre-emergencia y se siembra mediante la apertura de un pequeño surco utilizando un disco, con mínimo movimiento de suelo.

Los resultados encontrados indicaron que el laboreo tradicional emitió la mayor cantidad de CO2 (905 y 801 g C m-2 año-1 para los tratamientos de larga y corta duración, respectivamente), mientras que la labranza reducida emitió 764 y la siembra directa 718 g C m-2 año-1.

Por otra parte se encontró que los rendimientos en laboreo de conservación fueron iguales o mayores que la labranza tradicional.

En consecuencia, para las condiciones agroecológicas del sudoeste de Sevilla, la labranza de conservación, especialmente la siembra directa, debe recomendarse por la menor emisión de CO2 y dado que sus costos operativos son menores para iguales o mayores rendimientos de los cultivos.

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