Todos conocemos los inconvenientes y dudas que ha generado la tecnología para obtener plantas con determinadas características deseadas en base a la inserción de un gen extraño en el genoma de la especie que se pretende mejorar. Los Organismos Genéticamente Modificados han traído un gran avance en la producción, ya sea por aumento de rendimientos o por disminución de costos productivos, pero este avance tecnológico ha venido asociado a una difícil y agotadora batalla que libran las organizaciones ecologistas y de consumidores ante las grandes dudas ambientales y a la salud humana que presentan estas plantas modificadas.
La empresa Cibus Global de San Diego, USA, fundada en el año 2001, ha desarrollado una biotecnología que ha patentado para mejorar plantas manipulando sus genomas, pero la misma sería amigable con el medio ambiente.
La nueva tecnología ha sido denominada Rapid Trait Development System (RTDSâ„¢) [Sistema de Desarrollo Rápido de Caracteres], también conocida como Mutagénesis Dirigida, y se basa en procesos naturales que posee cualquier ser vivo.
Las células cuentan con un sistema de reparación de ADN ante errores de transcripción de genes. Es decir, cuando se divide una célula y se copia el ADN, suele suceder que se produzcan *errores de lectura* en forma natural. En ese momento, las propias células ponen en funcionamiento su equipo de enzimas destinadas a reparar estos genes fallados, reconstruyéndolos en forma muy específica.
La tecnología RTDS desarrollada por Cibus introduce un trozo de ADN de la misma o muy similar especie en el genoma de la planta a modificar, obviamente en el lugar exacto, para que actúe como un error y que, al ser detectado, se ponga en funcionamiento el sistema enzimático celular de eliminación de errores.
Pero en este caso, el ADN reparado no será exactamente igual al que existía antes de introducir el ADN, sino que es otro al que se pretende llegar para obtener una especie con determinadas características comercialmente mejores. Una vez completada la reparación, el trozo de ADN que fue incorporado para activar la corrección se degrada en forma natural y desaparece. Es decir que no sólo no se utilizan genes extraños, sino que tampoco queda el trozo de ADN de la misma especie que se hubiera agregado.
La aplicación práctica es similar a los OGM’s y se pueden buscar, por ejemplo, plantas tolerantes a herbicidas, resistentes a sequía, con el almidón modificado, con contenido en aceites más saludables o con aceites de mejores características industriales.
La empresa indica que esta tecnología es ambientalmente segura dado que utiliza un proceso natural y dado que no se trabaja con genes extraños a la planta que se mejora, lo cual introduciría factores desconocidos sobre los efectos de largo plazo de la modificación genética. Además, al ser dirigida y específica, se acelerarían los tiempos necesarios para lograr plantas comerciales, 3 a 4 años menos, y al ser un proceso natural, se reducirían las exigencias legales para habilitar las nuevas variedades dado que no serán etiquetadas como OGM’s.
En las siguientes páginas, Cibus ha subido algunas láminas de divulgación que explican la tecnología RTDS:
www.cibus.com/pdfs/RtdsSketch1_LoRes.pdf
www.cibus.com/pdfs/RtdsSketch2_LoRes.pdf
www.cibus.com/pdfs/RtdsSketch4_LoRes.pdf