El aminoácido triptófano tranquiliza a las cerdas jóvenes

El triptófano es un aminoácido calificado como “esencial”, dado que únicamente se obtiene a partir de la alimentación y es uno de los 20 aminoácidos incluidos en el código genético.

Se lo encuentra principalmente en huevos, leche, chocolate, cereales integrales, dátiles, semillas de sésamo, garbanzos, girasol y calabaza y en el alga espirulina.

Este aminoácido es precursor para la formación de la serotonina que es un neurotransmisor cerebral. A su vez, la serotonina es precursora de la hormona melatonina, que regula el ciclo diario de sueño-vigilia. La serotonina tiene alguna acción antidepresiva y se ha verificado su efecto tranquilizante. Actúa contra el estrés y se lo utiliza en casos de agresividad por tensión nerviosa.

O sea que el triptófano interviene favorablemente en aspectos relacionados con la ansiedad, el insomnio y el estrés.

Por lo tanto, investigadores de la Unidad de Investigación del Comportamiento de Animales mantenida por el ARS en West Lafayette, Indiana, ensayaron la respuesta en el comportamiento al ofrecer dietas con una alta concentración de triptófano a cerdas juveniles en crecimiento (3 meses) y terminación (6 meses).

A un grupo de cerdas se las alimentó con raciones conteniendo 2,5 veces más la cantidad normal de triptofano, lo que incrementó en un 180% la concentración de este aminoácido en la sangre de las cerdas de 3 meses de edad y en +85% en las cerdas de 6 meses de edad.

El estudio tuvo una duración de ocho meses y se pudo verificar un mejor comportamiento general de los animales tratados en comparación con los testigos. Los animales estaban más tranquilos y mucho menos agresivos. El comportamiento agresivo permanente lleva al estrés crónico y sus consecuencias en el aumento de las enfermedades y disminución de la eficiencia productiva.

El resultado fue animales más tranquilos, especialmente entre las cerdas más jóvenes. La agresividad persistente en los cerdos puede causar el estrés crónico, el cual puede llevar a una susceptibilidad aumentada a enfermedades y reducciones en crecimiento y eficiencia. Animales más tranquilos mostraron mejores tasas de crecimiento en el largo plazo.

Las pruebas de agresividad se hicieron introduciendo una cerda “intrusa” que no correspondía al grupo social de cerdas evaluadas y analizando los ataques, los golpes y las mordeduras a dicho animal. Por lo que una aplicación práctica de corto plazo es que el uso del triptófano facilita la mezcla de grupos socialmente distintos de cerdos.

El artículo completo se encuentra en:

Aggression in replacement grower and finisher gilts fed a short-term high-tryptophan diet and the effect of long-term human-animal interaction
Applied Animal Behaviour Science, Volume 122, Issues 2-4, 31 January 2010, Pages 98-110
Autores: Rosangela Poletto, Robert L. Meisel, Brian T. Richert, Heng-Wei Cheng

Esta entrada fue publicada en Argentina, Bolivia, Centroamérica y El Caribe, Chile, Colombia, Ecuador, España, México, Paraguay, Perú, U.S.A., Uruguay, Venezuela y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.