Para bombear agua para uso doméstico, bebida animal o riego en los lugares donde no llega la electricidad y se pretende no usar motores a explosión, las posibilidades de energías alternativas aplicables abarcan la energía eólica y la energía solar.
La duda entonces es ¿cuándo conviene utilizar energía eólica y cuándo energía solar?
Durante 31 años, B.D. Vick y R.N. Clark investigaron esta cuestión en el Laboratorio de Investigación de Conservación y Producción mantenido por el ARS-USDA, en Bushland, Texas.
Lo realizado lo han volcado en el paper:
Determining the optimum solar water pumping system for domestic use, livestock water, or irrigation.
Si bien las conclusiones deben referirse a los datos de vientos y energía solar de Bushland, Texas, en el artículo se plantea una metodología de comparación que podría servir para intentar realizar un trabajo similar en otras regiones.
El punto de corte son los 1.500 vatios de energía necesaria para el motor que bombea agua. Por debajo de esta potencia es conveniente la energía solar y por encima de la misma, debe ser elegible la energía eólica o bien, algún híbrido entre energía solar y eólica.
También en el artículo se realiza un análisis sobre el momento de conveniencia entre diferentes tecnologías de bombeo: el bombeo por diafragma, el bombeo helicoidal y el bombeo centrífugo.