Propuesta tal vez revolucionaria para la Agricultura de Precisión: la siembra con pequeños robots

La Agricultura de Precisión está asociada al uso de maquinaria cada vez de mayor tamaño con el objetivo claro de reducir la incidencia de la mano de obra en los costos y, al mismo tiempo, darle un mayor aprovechamiento al costoso equipamiento que asocia la tecnología satelital con el suelo. Los fabricantes de cosechadoras y sembradoras de granos de cultivo extensivo compiten para presentar nuevos modelos cuyos argumentos de venta se basan en la mayor superficie que se puede trabajar por día y, consecuentemente, el menor requerimiento de personas. Y, por supuesto, la posibilidad de trabajar en forma específica cada pedazo de lote con el consiguiente aumento de rendimiento y reducción de uso de insumos y de costos.

La ecuación final entrega una mayor rentabilidad por haber logrado mayor produccción por unidad de superficie, por unidad de mano de obra y por unidades de insumos.

Los ganadores de esta competencia entre fabricantes son nítidamente los productores de las grandes llanuras agrícolas, tales como el Corn Belt de USA, el Cerrado de Brasil o la región pampeana de Argentina/Uruguay. Los productores aumentan su producción año tras año y, al mismo tiempo, reducen sus costos. Obviamente, esto en forma conjunta con la mejora de los materiales genéticos.

Y claramente los perdedores son los productores que cuentan con fincas de superficies medianas o reducidas, donde estas colosales máquinas exceden ampliamente sus necesidades productivas; en otras palabras, exceden las posibilidades de que el productor las pueda pagar.

Sin embargo, existe una empresa de USA que ha adoptado una orientación distinta para desarrollar máquinas que se encuentran comprendidas en lo que se conoce como Agricultura de Precisión. El concepto de fondo es trabajar planta por planta a partir de semilla por semilla y no por zonas del terreno con características específicas.

Se trata de la Dorhout R&D LLC, de Iowa, USA, empresa creada por David Dorhout quien es graduado de la Universidad Estatal de Iowa con una Licenciatura en Biología y Comportamiento de Insectos y una Maestría en Ecología de Insectos. Dice que siempre ha estado interesado en la robótica y es autodidacta en temas de robótica y electrónica. En la actualidad trabaja en la industria de la biotecnología en el mejoramiento de plantas resistentes a insectos.

Esta empresa posee mucho del espíritu idealista que todo innovador debe tener, donde se superpone el futuro de un esperado éxito comercial con el presente, donde la actividad es semejante a un entretenimiento. En su página de Linkedin, David Dorhout dice que espera que su hobby en la robótica algún día se transforme en su trabajo diario.

¿Qué propone este innovador? En vez de trabajar con máquinas muy grandes, está desarrollando pequeños robots que sembrarán con precisión.

Es un proceso que nos recuerda lo que sucedió con la informática. En 1953, IBM fabricó su primera computadora de escala industrial, la IBM 650, que fue seguida por otros equipos de ésta y otra empresas que tenían como características su gran tamaño. Requerían locales propios con aire acondicionado y técnicos con nivel universitario que conocieran el lenguaje en que estaban programadas. Cada año aparecían equipos con mayor capacidad de procesamiento y almacenamiento de datos, pero a un precio tan elevado que sólo podían ser comprados por instituciones gubernamentales y/o educativas o por muy grandes empresas industriales.

Mientras que las grandes empresas comerciales reducían sus costos de producción, las medianas y pequeñas empresas tenían que seguir trabajando con herramientas tradicionales mecánicas o manuales.

Paralelamente, a comienzo de los años 60 otra línea de desarrollo sobre la que algunos pioneros trabajaron fue el diseño de calculadoras y computadoras (u ordenadores) de pequeño tamaño. Aparecieron algunos equipos con mayor o menor éxito comercial, hasta que en el año 1981 salió a la venta la IBM PC que fue una revolución que cambió absolutamente el negocio de la informática.

¿Podrá pasar algo parecido con la Agricultura de Precisión, donde pequeños robots reemplacen a las grandes máquinas?

David Dorhout ha diseñado y está desarrollando un pequeño robot que ha denominado ‘Próspero’, que cuenta con seis patas y se mueve por el terreno realizando la siembra de granos. Se necesitarán numerosos de estos pequeños robots para que trabajen en equipo sobre el terreno, los que serían dirigidos por un robot principal, el que recibirá las órdenes del ser humano encargado de la siembra.

En estos momentos, las decisiones de siembra o cosecha son tomadas en el terreno por una única persona que maneja el equipo. Piensa que en el futuro, esta persona estará dando las órdenes a los robots desde una oficina, tomando café, sin ningún esfuerzo físico y seguramente con aire acondicionado. Aunque digamos que las grandes máquinas también serán manejadas en el futuro desde una confortable oficina.

Les acercamos este video preparado por David D. sobre lo que piensa será la agricultura del futuro. Está en inglés, pero se lo entiende fácilmente viendo sus imágenes y lo interesante es que presenta a su robot Próspero. La primera mitad del video es un relato muy general sobre los cambios de la agricultura, del pasado (laboreo a caballo) a las grandes máquinas actuales. Luego plantea su expectativa de que los robots tendrán una primera fase de desarrollo en relación a la labor de siembra, luego una segunda fase en cuanto a la aparición de robots para el cuidado del cultivo planta por planta; luego en el mismo sentido se cosechará por cada planta y para terminar, en la última fase, espera el desarrollo de robots que integren todos estos procesos.

El robot Próspero es parte de la primer fase de desarrollo de robots agrícola (la siembra) y se lo puede observar trabajando en la segunda mitad del video.

Lo que se muestra es un prototipo de sembradora autónoma que está destinada a ser desplegada en el terreno como un “enjambre”. Ha sido diseñado para caminar en cualquier dirección evitando los objetos que molesten su trabajo, los que son detectados mediante ultrasonidos.

El sensor del robot le permite encontrar el lugar para sembrar según el espaciamiento óptimo a lograr entre plantas, cava un orificio, coloca la semilla a la profundidad adecuada, la fertiliza o le agrega herbicidas y se comunica con otros robots para que no vuelvan al lugar donde ya se ha sembrado.

Es evidente, viendo lo lento que trabaja el robot, que todavía faltan muchos años para lograr el desarrollo de un robot comercial que pueda ser revolucionario. Es más, tal vez en el futuro se llegue a desarrollos totalmente distintos al actual como se ve en Próspero. Pero como dijimos, las pequeñas calculadoras de bolsillo de los comienzos de los 70 fueron el anuncio tecnológico de la revolución que traería la IBM PC de los 80.

Un pensamiento sobre “Propuesta tal vez revolucionaria para la Agricultura de Precisión: la siembra con pequeños robots”

  1. Q buena invención. Apenas está comenzando, pero en un futuro será una gran herramienta para muchos. Sin embargo no se puede olvidar que la mano de obra humana no se puede erradicar del todo. primero por cuestiones laborales, hay que generar empleo no disminuir.
    Encontré esta página en Colombia y me gustó mucho, la recomiendo! http://www.agronet.gov.co

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