Cría de insectos para alimentación animal

En 2011, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) calculaba que la población mundial alcanzó los 7 mil millones de personas. Exactamente calculó que se llegó a esta cifra el 30 de octubre a las 23:58 hs de Filipinas. No es una broma, así lo calculó la FAO, ya que le dio un premio al bebé filipino nacido en dicho momento. Naturalmente que esto es simplemente la manera que la FAO decidió dar una señal para llamar la atención sobre la manera que está evolucionando la población mundial.

Para 2050, se espera que esta cifra llegue a las 9 mil millones de habitantes. A toda esta cantidad de gente hay que darle alimentos, trabajo, educación, salud, … Es decir, todo lo que se engloba en la palabra bienestar.

El hecho de tener que alimentar adecuadamente a esta masa de personas exige un esfuerzo mayor que el aumento lineal de la producción de alimentos en un 28% entre ambas fechas, dado lo mal alimentado que se encuentra actualmente una parte significativa del planeta. Existen estimaciones que la cifra necesaria de alimentos debería ser mayor en un 70% o quizás el doble, para alimentar a la mayor población y para mejorar el nivel nutricional de la parte carenciada.

Dado que la superficie cultivable es casi fija y en degradación, la tecnología y, especialmente la biotecnología, tendrá que tener una participación muy activa en el aumento de la producción de alimentos.

En el sentido de aumentar la producción de alimentos, una línea de trabajo es desarrollar alimentos no utilizados actualmente, que no compitan por el suelo con otras producciones.

Por ejemplo, la FAO ha puesto sus ojos en los insectos para utilizarlos en un futuro como alimentos, ya sea para humanos en forma directa o a través de una intermediación, como comida para animales. Esta institución ha creado en el 2003 el Programa de Insectos Comestibles, aunque en este caso utiliza la palabra insectos en un sentido amplio, ya que además incluye en el programa a las arañas y los escorpiones, los cuales no están comprendidos en la definición de insectos.

Esta institución parte del hecho que el consumo de insectos por los seres humanos, denominado entomofagia, es una práctica conocida en muchas regiones del mundo desde épocas remotas y que hoy, unas 1.900 especies de insectos mayormente silvestres, complementan la dieta de aproximadamente 2.000 millones de personas. Además, los insectos son la dieta natural de aves, peces, batracios y otros animales que se encuentran libres en la naturaleza.

¿Qué se come?: Escarabajos (31%); orugas (18%); abejas, avispas y hormigas (14%); saltamontes, langostas y grillos (13%); cigarras, fulgoromorfos, saltahojas, cochinillas y chinches (10%), termitas (3%), libélulas (3%), moscas (2%) y otros (5%).

Los insectos comestibles han sido recolectados mayormente en el medio silvestre, aunque últimamente se están desarrollando granjas industriales para criarlos. No obstante, existen antecedentes muy conocidos y antiguos de manejo de insectos, como el caso de las abejas, los gusanos de seda y la cochinilla para colorante, pero estos por el valor de sus productos. Asimismo, en las últimas décadas han aparecido otras causas de domesticación de los insectos; por ejemplo, la cría de depredadores y parasitoides para control biológico, el uso medicinal en la denominada terapia larval y la cría de abejorros para polinización.

Entre las ventajas de los insectos, la FAO señala:

  • Por ser especies de sangre fría son extremadamente más eficientes en la conversión de alimentos que los animales de sangre caliente. Se calcula, en términos generales, que los insectos tienen una relación de conversión de 1,7 kg de alimento por 1 kg de masa de insecto, mientras que el ganado bovino necesita unos 10 kg de alimentos, los cerdos unos 5 kg y los pollos 2,5 kg, para producir 1 kg de carne. Si además entramos a considerar la parte aprovechable de estos alimentos, se ha estimado que los insectos son dos veces más eficientes que los pollos, cuatro veces más que los porcinos y doce veces más que los bovinos.
  • Se estima que generan mucha menor cantidad de gases de efecto invernadero. Los cerdos generarían entre 10 y 100 veces más gases de efecto invernadero por kilogramo de carne producida que los gusanos de la harina.
  • Se pueden desarrollar en forma óptima en residuos biológicos de origen animal (estiércol) y en este proceso transforman los residuos en proteínas de alta calidad para la eventual alimentación de animales. Potencialmente también existiría la posibilidad de criarlos en residuos orgánicos humanos o en residuos animales para que sean comidos directamente por los humanos, pero dado todo lo que se desconoce sobre riesgos de patógenos y contaminantes, es una cuestión que no se permite por el momento y que seguramente se desarrollará más adelante cuando se domine totalmente la cría en residuos orgánicos de animales.
  • Usan menos agua y tierra que el ganado bajo producción comercial.
  • Proporcionan proteínas y otros nutrientes en alta cantidad y óptima calidad, comparables a la harina de soja y pescado.

Pero no todo viene fácil. Los sistemas actuales de cría de insectos son caros, ineficientes como todo desarrollo nuevo, con muchas patentes pendientes y con vacíos o prohibiciones legales que complican las inversiones. Además, como muchas veces se trabaja con residuos orgánicos, la problemática de la salud humana es una cuestión que requiere un alto nivel de investigaciones y de tiempo para poder fundamentar cambios en las regulaciones relacionadas con la seguridad alimentaria.

Ahora concentrémonos en los insectos que podrían utilizarse como comida para animales, complementando o sustituyendo alimentos de alto valor nutricional, como la harina de soja y de pescado y los granos de cereales o de oleaginosas.

Los tres insectos sobre los que hoy principalmente se está trabajando, son las larvas de la mosca soldado negra, de la mosca común y del gusano de la harina para su desarrollo en residuos orgánicos animales para ser utilizados como alimentos de peces, aves, cerdos y mascotas o animales silvestres en los zoológicos. Aunque existen investigaciones sobre otras especies de insectos y sobre otros alimentos para la cría de los insectos.

Algunos datos comparativos de proteínas y lípidos totales de estos insectos, en porcentajes sobre materia seca:

  • Las larvas de la mosca soldado negra (Hermetia illucens) poseen 35-57% proteínas y 35% lípidos totales.
  • La mosca común (Musca domestica): 43-68% y 4-32%
  • El gusano de la harina (Tenebrio molitor): 44-69% y 23-47%
  • La harina de pescado: 61-77% y 11-17%
  • La harina de soja: 49-56% y 3%

Un primer antecedente industrial data del 2004. En Eslovaquia se levantó una planta piloto para la biodegradación de purines de cerdos mediante la cría de larvas de mosca doméstica, como parte de un proyecto denominado EcoDiptera, cofinanciado por el programa europeo LIFE. Entre los resultados del proyecto se encontró que cuando las moscas alcanzan la fase de pupa se pueden utilizar como fuentes de proteínas en la acuicultura, por lo que la cría de moscas ofrece una solución sostenible al problema de los residuos de estiércol de cerdo. Dando así una solución a la dificultosa eliminación de los purines y evitando utilizarlos directamente como abono por los altos niveles de nitratos que contienen.

Los recientes desarrollos de la crianza de larvas hacen el manejo de los purines en locales cerrados, recogiendo las deyecciones sólidas y líquidas mediante una cinta transportadora donde se separa el estiércol sólido de la orina y el agua. El estiércol recogido se lleva mediante la cinta transportadora a una fosa para el cultivo larvario con una población de 85.000 a 100.000 larvas/m2. En una de las paredes del piletón se ubica una rampa para que migren las larvas a un canal en la parte superior donde son recolectadas. Una parte de las larvas se utilizan junto con los huevos para mantener la densidad poblacional adecuada para nuevos cultivos y el resto se seca y se procesa para su transformación en alimento. Lo que queda del purín ya transformado puede luego someterse a un tratamiento para su uso como enmienda del suelo.

Pero todavía falta mucho para que los insectos compitan con otros alimentos para animales. El precio de los gusanos de la harina es en estos momentos de € 4.75/kg peso vivo, por lo que, haciendo una estricta comparación de acuerdo al contenido nutricional resulta que su proteína es 51 veces más cara que la proteína de la harina de soja.

O sea que esto recién comienza. Y habrá que investigar bastante para determinar los insectos más eficientes, de mayor valor nutricional y los procedimientos que permitan su automatización para reducir los costos.

Algunas referencias:

La contribución de los insectos a la seguridad alimentaria, los medios de vida y el madio ambiente
Insects as a sustainable feed ingredient in pig and poultry diets – a feasibility study
Los insectos comestibles de los bosques

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