Empleo de ovejas para el control de la vegetación perjudicial en viñedos, cítricos y olivares

Las ovejas, las vacas, las cabras, los patos … son animales que, bajo estricto control personal, se utilizan desde hace tiempo para reducir la vegetación no útil en determinados cultivos intensivos. Además de generar algún ingreso por el uso del lote como pastura, se reducen las aplicaciones químicas y los tratamientos culturales contra las hierbas molestas, disminuye la compactación del suelo por la menor cantidad de pasadas de la maquinaria y también se fertiliza orgánicamente el terreno con los excrementos de los animales.

Las ventajas económicas para el productor y para el medio ambiente parecen más que evidentes e indiscutibles. Pero no todo es tan sencillo.

Por un lado, desde ya que el inconveniente principal es que los animales no sólo comen la vegetación que molesta, sino también las hojas de las plantas productivas que se trata de favorecer y también muerden sus ramas y troncos.

En el documento Erosión en olivar ecológico se plantean varias ventajas del uso de animales en los olivares, pero se presentan otras cinco desventajas, que también son aplicables al viñedo y a los montes de frutales, que obliga a ser cauto al pretender utilizar animales dentro de los montes productivos:

  • Existen posibilidades de compactación por las pisadas de los animales, especialmente con el suelo húmedo, y de aumentar el riesgo de erosión al dejar el suelo desnudo por sobrepastoreo.
  • Los animales pueden llegar a impedir el semillado de la cubierta vegetal.
  • Si bien generan un ingreso a la explotación, también se requieren fondos para la inversión y el mantenimiento de los animales.
  • Se necesita contar con otra superficie para ubicar a los animales para los momentos que no pueden pastorear en el olivar o en el monte frutal.
  • No siempre el ganado come todas las hierbas que se pretende controlar ni comen toda la superficie del lote.

    En el mencionado trabajo se indica que las especies recomendables son los ovinos, caballos, mulos y cerdos. Los equinos podrían pastorear todo el año en el olivar, mientras que los ovinos y los cerdos, se podrían soltar en otoño y primavera y con limitaciones en invierno. Asimismo se desaconseja el uso de bovinos y caprinos para este trabajo, ya que ramonean demasiado las plantas.

    Finalmente se dan algunas recomendaciones, como por ejemplo, no meter el ganado con el suelo muy húmedo, controlar la carga animal para evitar el sobrepastoreo (usar muchos animales poco tiempo o pocos mucho tiempo) y, en lo posible, dividir los lotes para un mejor control de los animales.

    Para solucionar el problema principal, que es el daño en las hojas y ramas de las plantas útiles, desde hace ya unos años se viene investigando con la técnica de la aversión al sabor condicionada, que consiste en provocar intencionalmente que los animales rechacen como alimento las plantas productivas.

    La técnica consiste en hacer comer al animal las hojas de la planta útil y, casi al mismo tiempo, aplicarle una droga que le ocasione algún malestar. La coincidencia de estas dos acciones, comer y sentirse mal, lleva a que el animal piense que el malestar ha sido provocado por la comida, por lo que en adelante, al reconocerla, la rechazará.

    Este procedimiento es de alguna manera algo similar a lo que hacen los adiestradores de perros, caballos o animales de circo, que los tratan muy cariñosamente y le dan azúcar o zanahorias luego de un trabajo bien hecho, o los castigan si no se comportan como pretende el adiestrador.

    Dada la evidente utilidad de la técnica de la aversión al sabor condicionada en la agricultura, les acercamos algunos trabajos donde se indujeron a ovinos al rechazo de hojas de vid, olivo o naranjo. La droga utilizada en todos los casos como tóxico fue el cloruro de litio.

    El cloruro de litio es un tóxico no letal en cantidades moderadas y se ha probado que el rechazo es mayor, cuanto mayor es la severidad del malestar y si la comida en el tratamiento de inducción es nueva para el animal.

    También en coyotes silvestres que mataban ovejas y pavos se ha probado la aversión condicionada inducida con cloruro de litio. Para evitar la eliminación de los coyotes del área del estudio dada su función en el equilibrio ecológico, se probó colocar carne fresca ovina o de pavo tratadas con cloruro de litio cerca de las majadas o de las granjas de pavos, lo que hizo que por un tiempo los coyotes no se comieran a las ovejas ni a los pavos.

    Los trabajos que les sugerimos revisar para los que quieran probar esta técnica, que parecería sencilla de implementar, son:

    Creación y persistencia de la aversión condicionada a la vid para el pastoreo de ovejas en viñedos

    Aversión condicionada a hojas de olivo en ovejas

    Acondicionamiento aversivo de ovejas para evitar el consumo de planta de naranja

    Influencia de la dosis de cloruro de litio en la conducta de ovinos condicionados que pastorean en plantaciones
    de cítricos

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