Qué es el alimento altoandino conocido como nostoc, cushuro, murmunta, llullucha o llayta?

Pues es una colonia de cianobacterias que se cosechan y se consumen en su estado natural y han formado parte de la alimentación desde hace siglos de los pueblos originarios altoandinos de Perú, Bolivia y del norte de Chile. El nombre científico de la especie es Nostoc commune.

Las cianobacterias son microorganismos más grandes que la mayoría de las otras bacterias y que también se las conoce como algas verdeazules, verdeazuladas o cloroxibacterias, dado que por un lado cuentan con pigmentos clorofílicos que le confieren el color característico y además por su similitud con la morfología y el funcionamiento de las algas. El nombre común ‘algas’ con que se las denomina en algunos casos proviene de que hace años estaban clasificadas taxonómicamente entre las algas y no entre las bacterias.

Entre las características agronómicas interesantes se encuentra que habitan en una altura de al menos 3000 m (su producción no competiría con otros cultivos dado que no abundan producciones factibles de desarrollar en estas alturas) y que tienen la capacidad de fijar el nitrógeno, lo cual es muy útil como fertilizante natural.

Si bien se la consume como alimento en la región altoandina, en América se la conoce como alimento, especie medicinal o fertilizante natural desde Centroamérica hasta Argentina, y además existe información sobre su uso de alguna de estas maneras en China, Indonesia, India, Alemania, España, Francia y Sudáfrica.

Para desarrollar esta especie, los objetivos de aplicación serían la preparación de suplementos alimenticios de bajo costo, como biofertilizante, en la medicina natural y en la producción de etanol.

Entre los trabajos online que deberían revisarse para un buen conocimiento de las ventajas y precauciones que deberían adoptarse con esta especie se debe comenzar con la siguiente revisión general:
Nostoc: un alimento diferente y su presencia en la precordillera de Arica
Autor: Ernesto Ponce
Publicado en Idesia, Chile, vol.32 no.2 Arica mayo 2014.

En el siguiente artículo científico se plantea el incoveniente más importantes que tendría esta especie como alimento. Y es la presencia de un aminoácido neurotóxico, el BMAA, detectado en muestras compradas en mercados del Perú. Este aminoácido ha sido vinculado en otros estudios y experiencias de alguna manera con enfermedades neurodegenerativas. Por este motivo, los autores recomiendan profundizar las investigaciones sobre las enfermedades de Alzheimer y de Parkinson en las comunidades altoandinas que consumen Nostoc commune.
Cyanobacteria (Nostoc commune) used as a dietary item in the Peruvian highlands produce the neurotoxic amino acid BMAA
Autores: Holly E. Johnson y colegas.
Publicado en el Journal of Ethnopharmacology, Vol.118, Nº 1, junio 2008.

Por otra parte, en la Argentina se realizó un ensayo utilizando esta cianobacteria como mejorador de suelos alcalinos.
Papel del alga Nostoc commune y efecto del pastoreo por vacunos sobre la colonización de suelos alcalinos en la Pampa Deprimida
Autores: Oscar E Ansín y colaboradores.
Publicado en Ecología Austral – Revista de la Asociación Argentina de Ecología, Nº 12, diciembre de 2002.

Y finalmente les agregamos un artículo interesante sobre las cianobacterias en general. Por un lado se revisa el uso de las cianobacterias en medicina ya que producen una amplia gama de diferentes compuestos biológicamente activos, algunos de los cuales podrían utilizarse para el desarrollo de fármacos por sus propiedades anticancerígenas, o bien como antibióticos, antivirales, antiinflamatorios u otros efectos. Pero también se revisa información sobre su uso como alimento y plantea dudas dada la presencia de ciertas toxinas, algunas de las cuales hoy son indetectables y que podrían traer consecuencias sobre la salud humana en un futuro.

Acorde con esto, muestra las numerosas restricciones que existen en las regulaciones de los países para la introducción de alimentos en base a cianobacterias.
Microalgae and cyanobacteria: food for thought
Autores: Miroslav Gantar y Zorica Svirce.
Publicado en el Journal of Phycology, Vol. 44, Nº 2, abril 2008.

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