Hacia la certificación orgánica objetiva, sin empresas certificadoras

Los alimentos orgánicos llegan a los escaparates de los negocios con un certificado de autenticidad orgánica otorgado por alguna empresa u organización certificadora.

Quienes certifican se inscriben en sus respectivos países cumpliendo la reglamentación establecida por sus autoridades gubernamentales sanitarias. Luego otorgan certificados que avalan que los productos cumplen la normativa orgánica local o la del país que lo importará.

Para lograr este certificado, el productor elige una certificadora y negocia el trabajo y el precio de los honorarios y otros gastos que le pagará a la certificadora. Luego las partes firman un contrato; el productor presenta un formulario sobre la producción que le interesa certificar, cómo la manejará y cómo vino manejándola en los últimos años.

La empresa certificadora revisa la propuesta, la puede observar o rechazar; finalmente, luego de aprobada, inspecciona la finca y verifica las condiciones en que se trabajará. De acuerdo al tipo de producción y a los antecedentes de la finca, al productor se le puede exigir que cumpla durante varios años con un programa de transición, antes que lo salido de su finca sea declarado orgánico.

Luego de algunos años de transición, con las consiguientes visitas de los profesionales de la empresa certificadora (más el pago de los correspondientes honorarios y viáticos), la producción puede ser certificada como orgánica. Para lo cual, la empresa certificadora le deberá entregar un certificado para adjuntar en cada factura de venta.

Lo obvio es que este procedimiento es altamente costoso. Por lo tanto, ha aparecido otra manera de certificar para el caso de pequeños productores, la cual es de menores costos pero muy complicado de implementar. Es el Sistema Participativo de Garantías, donde un conjunto de productores de una zona se asocian y crean una organización comunitaria que otorga los certificados.

La objetividad del procedimiento estaría basada en que al conjunto de productores le conviene no hacer trampas con algún productor individual, ya que de presentar dudas el certificado, todo el colectivo pierde. Para leer algo sobre esto, pueden entrar a este link de nuestra biblioteca, que los llevará a un artículo donde se muestran las dificultades para crear un sistema de garantías comunitarias en Andalucía. Al explicar los problemas para implantar este sistema, también se explica lo qué es el sistema.

Como se ve, el procedimiento para lograr un certificado orgánico es largo, burocrático y costoso. En consecuencia, distintos científicos están buscando alternativas más rápidas mediante análisis de laboratorio y que, tal vez al estandarizarse los protocolos sobre los procedimientos, sean más baratas.

Así en el Journal of Agricultural and Foof Chemistry, julio 2014, 62 (33), se la publicado el siguiente artículo:

H NMR Profiling as an Approach To Differentiate Conventionally and Organically Grown Tomatoes
Autores: Monika Hohmann (1)(2), Norbert Christoph (1), Helmut Wachter (1) y Ulrike Holzgrabe (2).
(1) Bavarian Health and Food Safety Authority, Würzburg, Alemania.
(2) Institute of Pharmacy and Food Chemistry, University of Würzburg, Würzburg, Alemania

Diferencias de laboratorio entre tomates orgánicos y convencionales.
Diferencias de laboratorio entre tomates orgánicos y convencionales.

En el artículo se presentan los resultados del uso de espectroscopia de resonancia magnética nuclear, para detectar diferencias entre los tomates orgánicos y los convencionales. Hasta el momento, esta técnica  se la ha empleado para verificar miel y aceite de oliva ecológicos.

Y según lo que han encontrado los investigadores, el resultado ha sido exitoso. Se analizaron en laboratorio 361 muestras de tomate de dos cultivares y de cuatro productores diferentes, durante un período de 7 meses. Los resultados de los análisis de los principales componentes mostraron una tendencia estadísticamente significativa favorable para distinguir los tomates ecológicos de los convencionales.

El análisis discriminante lineal demostró una buena discriminación y la validación externa mostró un 100% de las muestras de tomate correctamente clasificadas. Si embargo, todavía quedan cuestiones para ajustar ya que aparecieron diferencias inesperadas entre los productores individuales que interfieren la interpretación de los resultados.

Esta muy buena noticia para los productores orgánicos, es una muy mala noticia para los ingenieros agrónomos y veterinarios que trabajan en las empresas certificadoras. Tal vez en algunos años más, la certificación quede a cargo de técnicos químicos de laboratorio, que nunca han caminado por una finca productiva.

Un comentario en “Hacia la certificación orgánica objetiva, sin empresas certificadoras

  1. Les adjuntamos un trabajo que encontramos recientemente que permite clarificar los dos tipos de certificaciones para alimentos orgánicos que existen en este momento:

    La certificación de productos ecológicos en España y Brasil

    Autores: Velleda Caldas Nadia (1), Sacco dos Anjos Flávio (1) y Lozano Cabedo Carmen (2)
    (1) Universidade Federal de Pelotas, Faculdade de Agronomia Eliseu Maciel, Departamento de Ciências Sociais Agrárias, Pelotas, Rio Grande do Sul, Brasil.
    (2) Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, Departamento de Sociología II, Madrid, España.
    Publicado en Agrociencia Uruguay, Volumen (18) 1, enero/junio 2014.

    En el artículo se analizan el ‘Sistema Participativo de Garantía’ (certificación por el colectivo de productores familiares orgánicos) y la ‘Certificación por Tercera Parte’ (mediante empresas certificadoras). La comparación se realiza teniendo en cuentas las realidades del Estado de Rio Grande do Sul en Brasil y de Andalucía en España.

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