Plástico elaborado de suero de leche

El polihidroxibutirato (PHB) o ácido polihidroxibutírico es un plástico biológico que es producido por determinados microorganismos al asimilar el carbono a partir de glucosa o almidón, ante condiciones que les provocan algún tipo de estrés fisiológico. Su función es la servir a estos microorganismos como un depósito de energía para su aprovechamiento en momentos que otras fuentes de energía no están disponibles.

Fabriquemos productos amigables con el medio ambiente (imagen tomada de www.fotoimagenes.org)
Fabriquemos productos amigables con el medio ambiente (imagen tomada de www.fotoimagenes.org)

A diferencia de los plásticos comunes, como el polipropileno, que se elaboran de derivados del petroleo, el plástico biológico PHB tiene la ventaja de que es biodegradable. Desde 1980 se conocen intentos de empresas comerciales de desarrollar este nuevo plástico, pero han fracasado por una cuestión de costos. El precio al cual se hubiera debido vender el PHB era muy superior al del polipropileno, que es el plástico común con el que debería competir.

El polipropileno se origina en recursos fósiles no renovables y no es biodegradable, estimándose que tarda unos 1.000 años en desaparecer, por lo que sus desechos son un serio problema ambiental. Además, en caso de que se lo queme produce una importante cantidad de gases de efecto invernadero.

Por todo esto, han continuado los emprendimientos y las investigaciones para lograr plásticos biológicos biodegradables y originados en recursos renovables.

En este sentido, en Valencia, España, se está llevando adelante un proyecto para desarrollar envases plásticos de PHB a partir del suero de leche y que sirvan al sector de la alimentación, especialmente en este caso a los productos lácteos.

El suero de leche es un líquido integrado mayormente por agua (80%) y que se obtiene como residuo de la fabricación de quesos o caseína. La relación es de nueve partes de suero por cada parte de queso producido. Y si bien una fracción de este suero es utilizado nuevamente en algún tipo de alimento o como suplemento dietético, se estima que al menos el 40% del suero obtenido en la Comunidad Europea se descarta como desecho, lo que también trae problemas ambientales.

Por lo tanto la cuestión central es lograr un material biodegradable a partir de un recurso renovable de escaso valor y que también, al aprovecharlo, disminuya su impacto ambiental negativo.

El proyecto se denomina ‘LIFE+ WHEYPACK’ y busca la reducción de las emisiones de CO2 a través de la obtención de PHB en un proceso de fermentación microbiana de suero de leche y, asimismo, pretende demostrar la viabilidad ambiental, técnica y económica de este material en el envasado de queso.

Comenzó en junio del corriente año y está financiado por la Unión Europea mediante el programa LIFE+. Las empresas participantes de la investigación están encabezadas por AINIA – Asociación de Investigación de la Industria Agroalimentaria. ANIA es una asociación industrial española, sin ánimo de lucro, creada en 1987 por empresas del sector agroalimentario industrial y que ya cuenta entre sus miembros a más de 800 empresas grandes y pequeñas.

Además, están asociadas a este proyecto: AIMPLAS-España (Asociación de Investigación de Materiales Plásticos y Conexas), la empresa portuguesa de envases Embalnor y la Central Quesera Montesinos de España.

El proyecto deberá demostrar que las emisiones totales de gases de efecto invernadero procedentes del nuevo proceso de producción serán menores que las de la fabricación de envases de alimentos en base a derivados del petroleo (polipropileno). También se evaluará la energía y el agua consumida. Se espera que el costo del PHB sea un 50% menos que el mismo producto plástico derivado de recursos fósiles.

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