En el Instituto de Ingeniería Rural del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA, Castelar-Argentina), un grupo de investigadores encabezados por el Ingeniero en Electrónica Andrés Moltoni vienen trabajando en los últimos años en un equipo de aplicación de herbicidas que distingue el terreno con y sin malezas, con la finalidad de aplicar el herbicida únicamente en las áreas donde se necesita su acción.
Este equipo aplicador no distingue entre malezas y plantas útiles por lo que únicamente puede ser utilizado para aplicaciones de barbecho químico; es decir, para cobertura total, lo cual es una práctica muy difundida en agricultura extensiva de siembra directa. Normalmente la presencia de malezas no es uniforme en todo los lotes donde se necesita secar las malezas, por lo que se termina desaprovechando parte del producto aplicándolo en terrenos con pocas malezas.
En el Instituto se desarrolló un sensor detector de malezas que se basa en el método de detección de color rojo y cercano al infrarrojo (RR/NIR) de la luz que reflejan las plantas. Los ensayos demostraron que el detector diferencia entre los sectores del terreno que están desnudos de aquellos que están enmalezados y que la eficiencia de la detección no se modifica por el momento del día que se realiza. Este equipo sensor luego fue agregado a una pulverizadora de herbicidas y presentada al público en diversos eventos, estimándose que el ahorro de herbicida oscila entre el 30 y el 70% según el nivel de enmalezamiento del terreno. Lo cual trae evidentes ventajas tanto en los económico para el productor como para la calidad del medio ambiente.