Camuflado de plantas de tomate para eludir la acción de trips

Profesionales del Servicio de Investigación Agrícola (ARS-USDA, EEUU) y de la Universidad de la Florida están trabajando en una línea de investigación que puede abrir un campo inmenso para reducir el uso de plaguicidas. La idea es aplicar productos inocuos para el ser humano sobre las plantas pero que cambien el color de su superficie o alguna otra característica que impidan a las plagas reconocer la especie vegetal objetivo.

A partir del conocimiento de que los trips transmisores del virus del bronceado reconocen a las plantas de tomate mediante acción visual, se cubrieron las plantas con caolín (polvo de arcilla), o bien esta arcilla conjuntamente con aceite esencial del Arbol de Té (entendemos que es Melaleuca alternifolia), de hierba limón o geraniol.

Los ensayos estuvieron a cargo del entomólogo Stuart Reitz (Unidad de Investigación del Comportamiento y el Biocontrol de Insectos – ARS), Timur Momol (Universidad de La Florida) y Steve Olson (UF).

En pruebas a campo determinaron que la aplicación de caolín como único producto disminuye en un 33% el daño que producen los trips por la no transmisión del virus del bronceado, mientras que en combinación con aceites esenciales la reducción del daño aumenta al 50%.

La explicación que encuentran por el momento es que la capa blanca del caolín afectaría a los trips en el reconocimiento de los colores de las plantas de tomate y que, en caso de que lleguen a tomar contacto con las plantas, la capa de caolín le impediría al trip penetrar en los tejidos vasculares.

Otra línea de investigación complementaria es utilizar el caolín conjuntamente con el acibenzolar-s-metilo, que es un inductor de resistencia natural.

El artículo completo se encuentra en ARS.