Lo que conocen sobre la resistencia al glifosato los agricultores de USA

Una encuesta telefónica fue diseñada para determinar lo que conocen los agricultores de seis estados de USA (Indiana, Illinois, Iowa, Nebraska, Mississippi y Carolina del Norte) sobre la resistencia de las malezas al herbicida glifosato y las prácticas agronómicas que llevan adelante para la prevención o manejo de la resistencia.

El objetivo fue encontrar elementos que pudieran servir para una estrategia de lograr cultivos en un agroecosistemas sostenible.

Teniendo en cuenta que la resistencia al glifosato se ha constituido en una amenaza cierta para conseguir cultivos sostenibles de maíz, soja y algodón en los estados arriba mencionados se consideró muy importante conocer la opinión y las actitudes de los agricultores sobre el problema ya que ellos serán el eje de la aplicación de los nuevos conocimientos que surjan para enfrentar la cuestión.

Los resultados se publican en Weed Technology de abril-junio de 2009 en el paper U.S. Farmer Awareness of Glyphosate-Resistant Weeds and Resistance Management Strategies elaborado por William G. Johnson y otros de los servicios de investigación de diversas universidades (Purdue University, Iowa State University, Southern Illinois University, Mississippi State University, University of Nebraska, North Carolina State University)

Se pudo determinar que solamente el 30% de los agricultores consideraron a la resistencia al glifosato como un problema grave.

Pocos agricultores aceptan que sería una buena táctica rotar cultivos resistentes al glifosato con cultivos no resistentes.

La mayor parte de los agricultores no consideraron que podría ser perjudicial utilizar repetidamente el mismo tipo de herbicida, lo cual ayuda a incrementar los casos de resistencia.

También una parte muy importante del universo encuestado no le dio importancia a que un agroecosistema donde predomina el uso del glifosato como táctica de control de malezas derive potencialmente en poblaciones de malezas resistentes a este herbicida.

Los autores, en forma amable, comentan que no solo son necesarias las investigaciones científicas para establecer las mejores tácticas para eliminar el problema de la resistencia de malezas al glifosato sino que también es necesario desarrollar programas de transferencia de tecnología para la gestión del control de malezas, la cual deberá ser económica, sostenible y ambientalmente aceptable. En otras palabras, el problema lo causa el glifosato pero … con la ayuda de los agricultores.

¿Y por casa cómo estamos?, ¿qué resultaría si se repitiera esta encuesta en otros países?