Algo huele mal en las bolsas biodegradables de supermercados

A partir del día de hoy, al igual que ya ocurre en otras pocas áreas del país, está prohibido en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires que parte del comercio utilice bolsas de polietileno para embalar los productos que compran sus clientes.

Esta prohibición nace de la Ley provincial Nº 13.868 publicada el 14 de octubre de 2008, que textualmente se inicia así:

“El Senado y Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, sancionan con fuerza de Ley:

ARTICULO 1º Prohibir en todo el territorio de la Provincia de Buenos Aires, el uso de bolsas de polietileno y todo otro material plástico convencional, utilizadas y entregadas por supermercados, autoservicios, almacenes y comercios en general para transporte de productos o mercaderías.
Los materiales referidos deberán ser progresivamente reemplazados por contenedores de material degradable y/o biodegradable que resulten compatibles con la minimización de impacto ambiental. ”

El plazo para dejar de utilizar bolsas no biodegradables era de un año, y venció ayer, para comercios de venta al por menor en hipermercados, supermercados y minimercados con predominio de productos alimenticios y bebidas. El resto tiene un plazo de un año más para dejar de emplear las actuales bolsas de polietileno.

Los comercios han avanzado en dos líneas de acción: ofreciendo promociones a sus clientes para que usen bolsas reutilizables, con lo que se reduce el *volumen* de bolsas en circulación y empleando bolsas oxibiodegradables.

Asimismo, la reglamentación establece: “…deberá emplearse toda tecnología y/o metodología de producción mediante la cual se obtengan bolsas contenedores que acrediten ante la Autoridad de Aplicación cumplir con normativa nacional y/o extranjera sobre degradación y/o biodegradación, según norma ‘ASTM’ (American Society for Testing and Materials), ‘EN’ (European Standard) o sus similares ‘IRAM’ o las que en el futuro se determinen y autoricen a través de la Autoridad de Aplicación.”

Hasta aquí todo es maravilloso y resulta un gran avance en la línea del adecuado manejo de las cuestiones ambientales. ¡La Argentina está en el Primer Mundo!.

Pero ¿cómo son estas bolsas que cumplirían con las normas sobre biodegradabilidad?

Son bolsas del mismo polietileno que se utiliza para fabricar las que no son biodegradables, al cual se le ha agregado un aditivo que ayuda al proceso de oxidación, que degradaría al plástico por acción biológica. El aditivo, con la marca d2w®, es una patente inglesa que es comercializado en Argentina únicamente por la empresa RES, cuya página web es www.degradable.com.ar .

Y cómo siempre ocurre cuando una legislación beneficia a una única o un grupo reducido de empresas, se desata la polémica.

En primer lugar, traemos un texto del INTI – Instituto Nacional de Tecnología Industrial donde plantea que no siempre es imprescindible utilizar bolsas biodegradables.

El plástico: ¿el gran villano?

*Si bien los plásticos biodegradables tienen ‘buena prensa’, no todos los materiales plásticos son biodegradables, ni en el estado actual de la técnica, es necesario que lo sean. Los plásticos más usados en todo el mundo son commodities sintéticos no biodegradables (polietileno, polipropileno, PVC, PET, poliamidas, policarbonato, poliestireno, poliuretano, etc.), básicamente provenientes del petróleo.

El potencial beneficio (o no) de que un plástico sea biodegradable, depende de su uso original y de la forma en que una determinada comunidad maneje los residuos sólidos urbanos de los que ese material forma parte, con las técnicas disponibles en la actualidad.

En particular, los plásticos biodegradables promisorios son los usados en plasticultura y en aquellos envases que luego se degradarán por compostaje en plantas especiales o en dispositivos hogareños, como suele haber en los jardines y huertas de algunas viviendas en Europa y USA. Por el contrario, si la comunidad ha elegido como medio de tratamiento de los residuos sólidos urbanos el relleno sanitario o la incineración (con o sin recuperación de energía), es indistinto que los plásticos sean biodegradables o no. Si en cambio se ha optado por el reciclado mecánico de los plásticos, es altamente inconveniente que sean biodegradables.*

Por otra parte, en un informe en el sitio web Taller Ecologista, encontramos lo siguiente:

“La introducción de este tipo de productos debería estar avalada por investigaciones que demuestren que la degradación ocurre en las condiciones estipuladas y que los productos resultantes no son perjudiciales para el ambiente. El INTI señala: ‘no hay consenso mundial sobre si los materiales base cumplen los requisitos de biodegradabilidad, compostabilidad y ausencia de ecotoxicidad normalizados, existiendo dudas también sobre la acción sobre el medio ambiente de los aditivos, tintas, recubrimientos y adhesivos presentes normalmente en los artículos fabricados con estos materiales base, y liberados por su degradación’. En particular, los plásticos oxibiodegradables no cumplen con la norma europea EN 13432, que evalúa si un material de embalaje puede considerarse biodegradable bajo condiciones de compostaje. Élida Hermida, investigadora en estos temas, afirma acerca de los plásticos con aditivos TDPA (similares a los provistos por RES): ‘Los materiales oxodegradables dejan en el compostaje los óxidos de los aditivos y partículas de termoplástico petroquímico cuya biodegradación lleva muchísimo tiempo. Quienes venden estos materiales afirman que estas partículas son inertes y que no dificultan el crecimiento de plantas o lombrices pero no detallan hasta qué concentración de partículas es válido este resultado. Para Argentina con una fuerte producción agrícola, poder utilizar el humus que se obtenga del compostaje debería ser un beneficio y la presencia de los óxidos de aditivos y partículas de polímero no parecen orientarse en ese sentido.*

Y finalmente, no podemos terminar este post sin hacer referencia a la posición oficial de la asociación PlastiVida Argentina, entre cuyos objetivos se encuentra el “Difundir las ventajas del plástico en relación al medio ambiente para mostrar una imagen correcta a la sociedad” y cuyos socios activos no son un grupo de ecologistas idealistas revoltosos sino que son las empresas PBBPolisur/Dow, PETROBRAS ENERGIA, Petroken PESA, Petroquímica Cuyo, Solvay Indupa y se encuentran como socios adherentes Coca-Cola e ITA – Industrias Termoplásticas Argentinas.

PlastiVida dice sobre las bolsas biodegradables:

*En los últimos años en algunos países se han comercializado bolsas y artículos de plástico al que se le agregan aditivos denominados ‘prodegradantes’ en la etapa de transformación, destinados a acelerar la degradación en el medio ambiente.

Las bolsas que se fabrican con materiales que contienen dichos aditivos, reciben incorrectamente el nombre de oxibiodegradables (también oxobiodegradables) dado que no hay hasta el momento consenso a nivel internacional que se produzca el proceso de biodegradación total cuando se encuentran en el medio ambiente. La denominación correcta sería oxidegradables/oxodegradables hasta tanto se pueda demostrar fehacientemente lo anterior, ya que sólo se ha constatado que se degradan perdiendo propiedades mecánicas, tornándose frágiles y fragmentándose en pequeñas partículas.

En otras palabras, los aditivos ‘prodegradantes’ no hacen, según la información que dispone hasta el momento la Asociación Europea de Fabricantes de Materiales Biodegradables (European Bioplastics), que los plásticos oxodegradables / oxidegradables sean biodegradables.”

La posición de esta última asociación (European Bioplastics) se puede consultar entrando aquí, donde declara que manifiesta su opinión a fin de dar apoyo a los consumidores, los minoristas y la industria del plástico para la identificación de información sin fundamento y engañosa de los productos y agregando que los plásticos llamados ‘oxo-biodegradables’ han fracasado al no cumplir con las normas internacionales que definen a los plásticos biodegradables y compostables, como la ISO 17088, EN 13432.

Tengamos en cuenta que, como dijimos arriba, la reglamentación de la Ley provincial Nº 13.868 exige que las bolsas cumplan con la norma europea EN, lo cual está desacreditado por la entidad europea que nuclea a los fabricantes de plásticos biodegradables.

Nos parece que la polémica, que recién comienza, va a ser muy dura.

Un comentario en “Algo huele mal en las bolsas biodegradables de supermercados

  1. Nota de prensa de la Fundación para la Defensa del Ambiente, Córdoba (Argentina), 2 de diciembre 2010

    Blooper de polietileno: Las bolsas oxibiodegradables también están prohibidas por la ley

    Córdoba (Argentina).- La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) calificó de “blooper de polietileno” la situación que se vive en la provincia de Córdoba porque la ley provincial nº 9.696 prohíbe el uso de bolsas hechas con ese plástico, y se las pretende reemplazar con bolsas oxibiodegradables que también están hechas de polietileno.

    De acuerdo al Artículo 1º de la ley provincial nº 9.696 el polietileno utilizado y entregado “por supermercados, autoservicios, almacenes y comercios en general para transporte de productos o mercaderías” quedó prohibido el pasado 27 de noviembre.

    El Dr. Raúl Montenegro, presidente de FUNAM y premio Nóbel Alternativo 2004, indicó que “el exceso de improvisación y ausencia de consulta desencadenó en Córdoba un “blooper del polietileno”.

    Recordó que las bolsas oxibiodegradables “están hechas con polietileno al que se le agregan sales de metales, entre ellos cobalto, manganeso y plomo. El polietileno con aditivos se fragmenta más rápidamente que el polietileno sin aditivos. Pero sigue siendo polietileno, y por lo tanto, material prohibido por ley en bolsas de uso comercial”.

    Montenegro agregó que las bolsas oxibiodegradables de polietileno “no deben ser confundidas con las bolsas biodegradables fabricadas con polímeros del ácido poliláctico obtenidos a partir de residuos agrícolas, principalmente almidón de maíz, papa, trigo y otros cultivos”. Recalcó que las bolsas oxibiodegradables “son fabricadas en cambio con polietileno y otras sustancias químicas derivadas del petróleo, es decir, una sustancia prohibida para estos usos por la ley provincial nº 9.696”.

    El presidente de FUNAM indicó que el polietileno “es un termoplástico sintetizado accidentalmente por el químico alemán Hans von Pechmann en 1898” y que a partir de los desarrollos químicos de Eric Fawcett, Reginald Gibson y Michael Perrin “se transformó en uno de los plásticos más usados -y más persistentes- del planeta”. Consideró “prioritario” reemplazarlo por materiales “ambientalmente amigables porque el polietileno y sus diversas formas, entre ellos el tereftalato de polietileno o PET intoxican el ambiente y la biodiversidad”.

    Agregó que este reemplazo “debe ser hecho con leyes, mecanismos administrativos y programas bien diseñados, no con medidas espasmódicas y escasa base técnica. Córdoba no se merecía este blooper del polietleno”.

    FUNAM indicó que “se creyó erróneamente en Córdoba que el uso de bolsas oxibiodegradables era ambientalmente bueno, y se ignoraron, deliberadamente o no, los efectos negativos de sus aditivos y de las micropartículas de polietileno”.

    Montenegro volvió a repetir que la fuerte campaña publicitaria sobre uso de bolsas oxibiodegradables “alienta su mayor consumo en lugar de reducirlo. Es la bolsa consumista por excelencia. Se rompe relativamente rápido para que pueda ser reemplazada por otra bolsa del mismo tipo. Queda instalado así un negocio redituable para los fabricantes de bolsas y aditivos. Entretanto los comercios y supermercados que las regalan pueden mostrar una imagen supuestamente más verde. Pero el ambiente, ya fuertemente impactado por otros contaminantes, termina recibiendo finalmente más polietileno y grandes cantidades de aditivos metálicos”.

    “Lo más patético de esta historia es que las bolsas oxibiodegradables de polietileno propuestas para reemplazar a las tradicionales también están prohibidas por la ley provincial nº 9.696. O se cambia la ley -reemplazándola por una norma que enfoque integralmente el problema de los residuos sólidos urbanos- o se cambian las decisiones que se están tomado”, indicó.

    Abordar integralmente el problema de los residuos sólidos urbanos

    “El tema de las bolsas de residuos nunca debió ser separado de un enfoque integrado de los residuos sólidos urbanos. Sigue faltando en la provincia un enfoque sólido y realista. Cada municipalidad y comuna debe hacerse cargo de sus residuos con programas integrados que demandan varias décadas de trabajo continuo. Lamentablemente la Secretaría de Ambiente insiste en sus obsoletos y dañinos vertederos controlados y nunca elaboró un programa coherente para abordar el problema de los residuos sólidos urbanos”, indicó Montenegro.

    Para mayor información contactar a:

    Prof. Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo.
    Teléfono 03543-422236
    Teléfono celular 0351-155 125 637
    E-mail: [email protected]

    Encargada de prensa:

    Nayla Azzinnari
    Teléfono 011-155 460 9860
    E-mail: [email protected]

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