Influencia nutritiva del injerto en tomate

El cambio de pie en plantas de hortalizas es una técnica amigable con el medio ambiente ya que se reduce la necesidad de la aplicación de agroquímicos. Si bien se encarece el valor de cada planta, este incremento se vería parcialmente compensado por el menor uso de productos fitosanitarios. Es una técnica en desarrollo para reemplazar el uso de bromuro de metilo como fumigante del suelo, que es un gravísimo problema medioambientel y que será totalmente prohibido a partir del 2015.

Una planta injertada está conformada a) por un portainjerto que ha sido seleccionado por su aptitud para resistir patógenos del suelo y b) por la parte aérea, que ofrece adecuadas condiciones en cantidad y calidad productiva. Hoy se realizan corrientemente injertaciones comerciales en tomate, pimiento, berenjena, pepino, melón y sandía.

Aquí traemos la referencia de un artículo publicado en el año 2009 que responde a un ensayo del año 2004, donde la investigación no tuvo su eje en la aptitud sanitaria de los ejemplares injertados sino en la influencia del portainjerto en la nutrición de las plantas y su implicancia en el desarrollo y en el rendimiento de frutos.

Efecto del injerto y nutrición de tomate sobre rendimiento, materia seca y extracción de nutrimentos

Autores: Heriberto Godoy Hernández, Javier Z. Castellanos Ramos, Gabriel Alcántar González, Manuel Sandoval Villa y José de Jesús Muñoz Ramos del Programa de Edafología, Colegio de Posgraduados, Campus Montecillo, Estado de México y Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y
Pecuarias, Guanajuato, México.
Publicado en la Revista Terra Latinoamericana, editada on-line por la Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo, A.C., enero-marzo de 2009.

El ensayo consistió en determinar el efecto de un determinado portainjerto y la aplicación de tres niveles de nutrientes sobre el rendimiento, la acumulación de materia seca y absorción nutrimental.

Se trabajó con el el portainjerto Maxifort de la empresa De Ruiter Seed y el híbrido Gironda de Enza Zaden, mediante la técnica del injerto tipo empalme, durante un ciclo de 248 días en invernadero.

Fueron seis tratamientos que se conformaron del factor planta (con y sin injerto) y de la fuerza iónica de la solución nutritiva Steiner (33, 66 y 100% de la concentración original).

Las conclusiones a las cuales arribaron los autores fueron:

a.- La producción comercial de tomate no fue significativamente diferente en ninguno de los tratamientos, lo cual no responde a lo esperado dado que otras investigaciones reportan aumentos del 5 al 15% en plantas injertadas. Los autores lo atribuyen a que se podó a dos tallos y al tipo de aclareo realizado, lo que no permitió que las plantas injertadas expresaran todo su potencial productivo.

b.- El injerto aumentó el vigor de las plantas en lo que respecta a:

  • altura total: +6%
  • área foliar: +10%
  • área foliar específica: +5%
  • producción de materia seca en hoja: +12%
  • tallo: +11%
  • total de la parte aérea: + 9%

c.- las plantas injertadas mostraron gran vigor que se reflejó en un desbalance entre la condición vegetativa y la reproductiva. Por el exceso de vigor, el injerto:

  • disminuyó la precocidad en una semana
  • produjo frutos de mayor calibre: +4%
  • incrementó los frutos deformes: +10%