Producción de insulina barata utilizando el cártamo

La insulina es una hormona segregada por el páncreas, en la forma inicial de un precursor inactivo llamado proinsulina, que interviene en el metabolismo de los nutrientes, especialmente de los carbohidratos.

La falta de insulina provoca diabetes mellitus y el exceso genera hipoglucemia. La diabetes es una enfermedad en que la falta de insulina, principalmente, produce un aumento del nivel de glucosa, calculándose que en el Mundo unas 200 millones de personas son diabéticas y que solamente en USA, la enfermedad cuesta en tratamientos unos 132 mil millones dólares al año. Se estima que un paciente diabético cuesta al año unos 800 dólares, ya sea que lo pague el propio paciente o los servicios estatales de salud.

La insulina metaboliza la glucosa para liberar la energía útil que la misma almacena, para que pueda ser aprovechada por el organismo. En los diferentes tipos de diabetes, el pancreas no produce insulina o la produce en forma insuficiente, o bien, el cuerpo no responde a la insulina que ha producido. Entre las medicaciones existentes, una alternativa es que el paciente reciba de alguna manera insulina.

En un principio, la insulina utilizada para el tratamiento de la diabetes era la que se extraía de otros animales como los bovinos y los cerdos, sin embargo, tenía pequeñas diferencias con la del ser humano que eran suficientes para generar cuadros alérgicos.

En 1982, la empresas farmacéutica Eli Lilly and Company registró la primer insulina humana lograda mediante biotecnología, producida mediante la bacteria Escherichia coli, a la cual se le había insertado la secuencia de ADN humano que produce la insulina.

Recientemente ha surgido una nueva tecnología, también mediante ingeniería genética, que permite producir insulina humana a costos realmente muy bajos. Científicos de la Universidad de Calgary, Canadá, introdujeron el ADN humano generador de insulina en la planta de cártamo común.

La empresa que está desarrollando esta insulina de cártamo es SemBioSys Genetics Inc., ubicada en Calgary, Alberta, Canadá, en la cual participa la mencionada Universidad y está dedicada a la biotecnología vegetal desarrollando productos destinados al ámbito farmacéutico y al cuidado personal.

Los primeros estudios en voluntarios han demostrado que la insulina de cártamo tendría similares propiedades a la insulina humana, pero todavía no se han completado los ensayos profundos para tener una conclusión definitiva. Hasta el momento se ha establecido que la nueva insulina no afecta a los seres humanos (fase 2) y se estaría por entrar en la fase 3 del protocolo de ensayos, para verificar su utilidad en los enfermos.

Se estima que una hectárea de cártamo producirá más de 1 kg de insulina al costo de producir una hectárea de cártamo para aceite, lo que alcanzaría para atender 2.500 pacientes, por lo que con 16.000 ha se abastecería la demanda mundial.

Desde ya que no nos hagamos ilusiones que la insulina será vendida al precio del aceite de cártamo, dado que el laboratorio agregará sus costos de desarrollo y su ganancia. Pero, en la medida que se popularice esta tecnología mediante el uso del cártamo u otras plantas, la entrada de más fabricantes al negocio debería llevar el precio final de la insulina farmacéutica sensiblemente a la baja.