El desgranado mecánico de judías frescas

Frijol, alubia, poroto, habichuela, judía, caraota, faba, etc. son algunos de los nombres comunes con que en España y en América hispana se conoce a los granos comestibles de la leguminosa Phaseolus vulgaris. En la mayor parte de los casos, se lo cultiva para producir su semilla seca que luego se la consume cocinada, previa hidratación.

También existe otra forma de aprovechar esta especie y es cuando el grano ha llegado a su pleno crecimiento, todavía se encuentra *fresco* en la vaina y no ha iniciado su deshidratación natural. Pero éste es un consumo estacional y se requiere el trabajo manual de recolectar las chauchas y desgranarlas, por lo que es algo propio de las pequeñas huertas familiares más que de las comerciales.

En Asturias, España, la representante tradicional de los Phaseolus vulgaris es un tipo varietal de esta especie denominada judía Granja Asturiana o faba granja, que se consume mayormente seca como la casi totalidad de los frijoles o porotos.

Aunque en los últimos tiempos se está promocionando la faba fresca o faba verde como una alternativa innovadora favorable, tanto para los consumidores como para los productores.

Las semillas de faba fresca son un 25% más grandes que las semillas secas y contienen agua en alrededor del 60% de su peso.

Dado que el desgranado manual es un obstáculo muy importante para difundir esta alternativa (2 euros/kg de faba) es que se llevó a cabo un estudio desarrollado por técnicos del Departamento de Construcción e Ingeniería de Fabricación de la Universidad de Oviedo y del SERIDA (Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario del Principado de Asturias).

El estudio consistió en diseñar y evaluar prototipos de sistemas mecánicos eficientes para abrir las chauchas de faba en estado verde, apartando los granos y minimizando los daños de los mismos para conservar óptima la calidad del producto.

La publicación de lo hecho es:

Estudio de sistemas mecánicos de desgranado de la faba fresca de tipo granja

Autores:

David Blanco Fernández. Área de Ingeniería de los Procesos de Fabricación. Departamento de Construcción e Ingeniería de Fabricación. Universidad de Oviedo.
Carlos Suárez Álvarez. Área de Ingeniería de los Procesos de Fabricación. Departamento de Construcción e Ingeniería de Fabricación. Universidad de Oviedo.
Juan José Ferreira Fernández. Programa de Genética Vegetal. Área de Cultivos Hortofrutícolas y Forestales del SERIDA.
Antonio Martínez Martínez. Departamento Tecnológico y de Servicios del SERIDA.
Guillermo García González de Lena. Área de Experimentación y Demostración Agroforestal del SERIDA

Los investigadores desarrollaron cinco prototipos (de los cuales cuatro pasaron a la etapa de evaluación) en base a dos tipo de procesos mecánicos:

  • Los que abren la vaina separando directamente sus dos mitades
  • Los que abren la vaina deformándola (flexión, torsión)

Se suponía que los primeros serían más respetuosos con el grano y los segundos, ofrecerían un diseño mecánico más sencillo y de mayor productividad.

Previamente tuvieron que definir los tipos de vainas que se utilizarían en la experimentación:

1.- Vainas de color amarillo – verdoso, son rígidas y turgentes.
2.- Vainas totalmente amarillas y rígidas; en este momento, las semillas están totalmente formadas e hidratadas.
3.- Vainas de color amarillo claro (blanquecino), son flexibles

Los cuatro prototipos se pusieron en funcionamiento y se realizaron los ajustes corrrespondientes, pudiéndose concluir que es viable el desgranado mecánico de la faba fresca dado que se pudo lograr un porcentaje muy alto (95%) de granos comerciales no dañados.

Dos de los prototipos sobresalieron en los resultados, uno mediante el procedimiento basado en la deformación de la vaina y el otro en función de la separación directa de ambas mitades de la misma.

Pero lo hecho hasta ahora es apenas el comienzo de lo que deberá realizarse para poder contar con una máquina comercial completa, que incluya todo lo relacionado con la forma como se la abastece del material a desgranar y la forma finalmente que lo entregará, para que posteriormente continúe el proceso de comercialización o de conservación para su consumo más adelante.