Fomento de polinizadores en los campos españoles

Nota de prensa

La Universidad Politécnica de Madrid y el CSIC avalan la Operación Polinizador, con la que se busca potenciar la aparición de polinizadores en los campos, en fomento de una agricultura sostenible

Plantan biodiversidad en los campos españoles

Martes 06 de Julio. La Universidad Politécnica de Madrid y el CSIC han hecho pública la evaluación de los primeros ensayos, que se están llevando a cabo en Madrid, de la denominada Operación Polinizador, iniciativa europea que se puso en marcha en 2009 y que está liderada en España por la compañía Syngenta Agro, con la participación del laboratorio de Protección de Cultivos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos (UPM) y el Centro de Ciencias Medioambientales del CSIC.

La iniciativa Operación Polinizador, que está siendo asesorada y dirigida por científicos e investigadores de gran prestigio, pretende potenciar la aparición de polinizadores atendiendo a una correcta planificación en nuestros campos, como medida de buenas prácticas medioambientales. Dedicando los márgenes de los cultivos, que suponen un pequeño porcentaje de la superficie total de las parcelas, a la plantación de praderas que favorezcan el desarrollo de estos insectos polinizadores, la iniciativa busca aumentar la biodiversidad, ayudar a la sostenibilidad de los cultivos y conseguir ser productivos y eficientes en el uso de los recursos naturales.

España es uno de los países europeos donde se está llevando a cabo esta iniciativa y cuenta con la colaboración de diversos centros de investigación, la industria agroalimentaria y los agricultores. En concreto, existen ya cinco fincas nacionales donde se está experimentando con esta iniciativa, pero se necesitan al menos dos años para poder sacar conclusiones importantes que puedan generalizarse en los diversos cultivos y zonas (bien planificadas a nivel agronómico) y con la implicación activa de agricultores, Administración, investigadores, empresas y sociedad en general.

Entre las primeras conclusiones que arrojan los ensayos destacan las siguientes: se ha observado en estas plantaciones pioneras una mayor fauna y mayor número de polinizadores desde la implantación de la iniciativa; este tipo de iniciativas para fomentar la biodiversidad son primordiales para lograr una agricultura intensiva sostenible; la colaboración entre la empresa privada y los centros de investigación es vital para asegurar la eficacia y veracidad de estos ensayos y, por último, sin el apoyo claro y la implicación de la Administración, en forma de subvenciones medioambientales a este tipo de actividades (en una cuantía que compense al agricultor el gasto de *cultivar biodiversidad* poniendo estos márgenes en sus parcelas), no se podrán implantar ni extender estas buenas prácticas en los campos españoles.

Elisa Viñuela, catedrática de Entomología de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la UPM y asesora científica de Operación Polinizador en España, remarcó en la presentación de los primeros resultados de la investigación, el gran valor de los polinizadores, ya que el 80% de los cultivos dependen de ellos, así como la mayor parte de los ecosistemas naturales. Según la profesora Viñuela, no se puede cuantificar cuánto está bajando el número de polinizadores en el mundo, pero sí está claro que ciertas prácticas agrícolas, la proliferación de zonas urbanas y las contaminaciones de todo tipo, están afectando a estos insectos tan sensibles – *Hemos disminuido mucho la biodiversidad de nuestro entorno y todo lo que sea fomentar la biodiversidad, a través de la agricultura, es una manera estupenda de favorecer el paisaje y el entorno agrícola, a la vez que se favorece que la fauna de la zona se conserve también*- indica esta investigadora.

Alberto Federes, director del Centro de Ciencias Medioambientales y director del Instituto de Ciencias Agrarias del CSIC, destacó que la biodiversidad funcional ofrece una serie de ventajas o servicios muy importantes para los agro-ecosistemas y para los agricultores, tales como la retención de agua, la purificación de agua y aire, el mantenimiento de la fertilidad de los suelos, la prevención de plagas y enfermedades de los cultivos y la potenciación de insectos polinizadores. En este contexto, el manejo de los lindes de los cultivos para fomentar la biodiversidad e, incluso, favorecer el control biológico de las plagas y enfermedades, es muy interesante de cara al agricultor y a la búsqueda de la sostenibilidad agraria.