Propuesta de la Asociación Colombiana de Ingenieros Agrónomos

Adjuntamos parte de la propuesta del 20 de diciembre de 2011 enviada al Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia por la Asociación Colombiana de Ingenieros Agrónomos, con el objeto de mejorar y proteger el desempeño de la agricultura colombiana.

Ejercicio de la Agricultura en Colombia, su papel actual y sugerencias para modernizar el desempeño laboral y productivo del sector rural.

Teniendo en cuenta la crisis que viene afectando el ejercicio de nuestra profesión y al desempeño del sector agropecuario en general, la Asociación Colombiana de Ingenieros Agrónomos – ACIA, presenta la siguiente propuesta que conduzca a la Reglamentación para el Ejercicio de la Agricultura en Colombia.

Nuestra patria desde su creación ha poseído dos países: el uno continental y el otro marino con sus extraordinarios recursos naturales agua y tierra, acompañados de una amplia ecología, diversidad climática, lluvias equitativamente repartidas durante el año, inestimables recursos pastoriles y forestales, luminosidad solar privilegiada, amplia gama de suelos de extraordinaria fertilidad y una riqueza hídrica que se clasifica entre las mayores del mundo, rica y abundante fauna silvestre, recursos marinos y pesqueros, riquezas mineralógicas, bellos paisajes y recurso humano de admirable talento.

Ante semejantes desafíos, presentamos la temática pertinente al desempeño de nuestras labores en sus diferentes especialidades, con una creciente preocupación por el ejercicio de la profesión en el acompañamiento de quienes han ostentado la propiedad de los recursos productivos, la explotación de la agricultura colombiana y las diferentes gestiones públicas y privadas ocurridas con el objeto de haber logrado un desarrollo acorde con el crecimiento científico, tecnológico, económico y social actual.

No se pretende presentar un memorial de agravios sobre lo que no se ha hecho o se ha hecho mal, sino proyectar nuevos horizontes para el progreso de las actividades relacionadas con nuestro ejercicio profesional, con el ánimo de dignificar esta valiosa profesión, de manera que logre el nivel que le corresponde como responsables de la seguridad y la soberanía alimentaria con equidad, respetuosa del medio ambiente y de la salud de nuestros conciudadanos, mediante el desempeño eficiente de nuestra agricultura, acompañada del cuidado para nuestra subsistencia.

Ahora que se avecinan tiempos más complicados, con la entrada de los denominados Organismos Genéticamente Modificados (OGM), y con la puesta en vigencia de los TLC, que nos sitúan en desventajas competitivas por las desigualdades científicas, tecnológicas, económicas y sociales con países que nos invadirán con productos agrícolas subsidiados, a riesgo de perder más que de ganar, lo que le significará a Colombia “poco avance industrial, quiebra de la agricultura y retraso tecnológico” , por lo que se requiere de manera inmediata reglamentar las actividades del sector agropecuario, para situarnos en el mismo nivel en el menor tiempo posible.
Si miramos nuestro espacio agrícola, a través del tiempo, nos encontramos que la investigación agrícola; el desarrollo rural; la transferencia de tecnología; el uso y aplicación de los insumos agrícolas: maquinarias, semillas, insecticidas, herbicidas, fungicidas; a las obras de infraestructura: transportes, almacenamientos, procesamientos industriales, calidad; créditos y mercadeos; legislaciones y docencia; a pesar de sus bondades, si las hubo en sus momentos, siempre han sido cuestionadas para ser finalmente suspendidas sin las suficientes evaluaciones.

Son entre otras nuestras razones y preocupaciones, para proponer a las autoridades competentes, el establecimiento de actividades de formación, complementarización y profesionalización, a la vez que se normaticen las explotaciones, la posesión de las tierras y los recursos de producción.

Para concretar esta sugerencia, tendiente a proteger los destinos de nuestra agricultura, y para darle seguridad en su permanencia, a continuación damos a conocer las iniciativas que resaltan y sustentan esta necesaria propuesta:

Justificación

La agricultura es la actividad socio-económica más antigua de la humanidad, responsable del desarrollo, conservación y supervivencia de los pueblos, cuya importancia es de tal magnitud, que se constituye en la base de la subsistencia de los seres humanos y de las especies animales.

Para atender esta capacidad a través de la evolución del tiempo, señalamos como un hito significativo la preocupación reciente con énfasis en el último siglo del esfuerzo de las diferentes áreas científicas, altamente especializadas, no sólo de las ciencias agrarias y de otras paralelamente desarrolladas como el caso de las ingenierías, la salud, las artes, la economía, etc.

Es motivo de este análisis, el que en términos generales la agricultura en Colombia es considerada como un oficio de bajo perfil, ejercido por personas cuya mayoría no han cursado los estudios adecuados; otros, con el aval de la tradición heredada a través de generaciones; también otros, llegan con frecuencia inexpertos, sin los conocimientos ni la experiencia necesaria a improvisar en estas áreas, que conducen a resultados negativos y sintiéndose afectados por la presión de la publicidad dirigida a este sector.

Sumado a lo anterior, merece mencionarse la actitud escéptica de los agricultores en su desempeño frente a las innovaciones tecnológicas, que con el correr del tiempo, han ido introduciendo condiciones de mejoramiento en la productividad, tanto por la calidad del producto como su conservación y los rendimientos por áreas.

Dentro de las disciplinas de formación y docencia llama la atención que siendo rural el 37% de la población colombiana, es notoria la falta en el nivel académico de al menos una universidad agraria, a pesar del suficiente número de facultades de Ciencias Agrícolas de carácter público y privado y de las escuelas de formación. Se siente, que el peso del desempeño de las que actualmente están en funcionamiento, no es aprovechado eficientemente, por lo que se requiere de un gran esfuerzo re-orientador en sus funciones y actividades.
Merece destacarse el apoyo de organizaciones internacionales por los aportes brindados a las entidades del sector agrícola colombiano en diferentes épocas. Pero de igual manera debemos mencionar algunas corrientes derivadas de las tecnologías incorporadas al país, como fue el caso de la denominada Revolución Verde desde la década del 60, donde se privilegiaban principios económicos con respecto a la salud ambiental, a la ecología, a la ausencia de servicios asistenciales frente a la imposición del uso de pesticidas, maquinaria agrícola, semillas y sus reglamentaciones.

A lo anterior se pueden agregar otros problemas como el deterioro del entorno ambiental en niveles alarmantes, la alta contaminación de los alimentos, el encarecimiento de los mismos y la falta de una suficiente infraestructura agroindustrial, etc.

Los datos de la Asociación son:
Calle 14 No. 12-50 Oficina 801.
Teléfono-Fax: (57- 1) 3 416643
Bogotá D.C., Colombia S.A.
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