Problemas en México con “el pequeño escarabajo de las colmenas”

En Tamaulipas están muy preocupados por la llegada de una plaga que ya se instaló en Guanajuato, la cual es muy agresiva para la producción apícola: “el pequeño escarabajo de las colmenas”, cuyo nombre científico es Aethina tumida.

Este insecto tiene su hábitat original en Sudáfrica donde si bien se lo puede encontrar en la mayoría de las colmenas no es considerado un problema significativo. Convive en equilibrio con la abeja africana posiblemente por la mayor agresividad de esta especie, que lo controla y no permite su superpoblación. Por el contrario, la abeja europea al ser más dócil estaría en desventaja ante el avance de este insecto. Además la abeja africana tiene el hábito de abandonar la colmena frente a la depredación, por lo que reinicia su vida en un nuevo alojamiento inicialmente libre de plagas.

En 1998 fue identificado en Florida, EEUU, donde se emitió la primera alarma sanitaria contra esta plaga. Requiere condiciones tropicales o subtropicales, aunque se expandió hacia zonas de Estados Unidos, Canadá y Australia de clima templado.

Puede multiplicarse en forma muy rápida en colonias infestadas, alimentándose de miel y de crías vivas y pudiendo llegar a destruir la colonia. Cuando el número de las larvas del escarabajo llega a un cierto nivel se detiene la cría de las abejas. Las larvas se alimentan de miel y crías vivas. Pero peor todavía es que defecan en la miel, lo que origina su fermentación y el olor no es agradable.

Su metamorfosis es completa, pasando por los estadios de huevo, larva, pupa y adulto.

Los huevos son de color blanco perlado, parecidos a los huevos de abeja, pero algo más pequeños (2/3 del tamaño). Son depositados en ranuras y cavidades en grupos irregulares.

La larva es el estadio dañino del insecto y tienen cierta semejanza con la polilla mayor de la cera (Galleria melonella). Terminando su etapa larval, los insectos bajan al suelo para establecerse en celdillas y empupar. Al llegar a adultos, vuelven a la colmena y las hembras comienzan a poner huevos unos siete días luego de emerger de la tierra.

No existe un control químico ni se justifican tratamientos preventivos, ya que esto no garantiza la inmunidad de la colmena.

Las acciones principales se relacionan con evitar que la plaga entre a una zona de producción y luego, ya instalada, el apicultor debe trabajar para impedir el acceso o la difusión en sus colonias.

1.- las colmenas débiles son el ambiente adecuado para la propagación de la plaga, por lo que es conveniente revisar el estado de las abejas reinas y cambiarlas si fuera necesario. Si las abejas no tratan de eliminar al escarabajo tanto en su forma de larva como adulta, entonces deben ser sustituidas. Una colmena fuerte es una buena defensa. No es conveniente realizar la práctica corriente de unir colmenas fuertes con débiles ya que seguramente estas últimas incorporarán al escarabajo.

2.- se debe tener cuidado de no agregar alzas infestadas en las colmenas, ya que se podría estar adicionando espacios donde los escarabajos podría desarrollarse lejos de las abejas protectoras.

3.- se deben mantener limpios los almacenes de miel de los alrededores de la colonia. Las alzas llenas de miel deben ser vaciadas y fundidos los opérculos en el menor tiempo posible. Los escarabajos pueden reproducirse rápidamente en miel almacenada.

4.- conviene cambiar de sitio las colmenas probando suelos, buscando aquellos que no sean los adecuados para que los escarabajos completen su ciclo. Las colmenas sedentarias son más atacadas que las que son trasladadas, ya que así se estaría cortando el ciclo vital del insecto. Las larvas necesitan pasar de la colmena al suelo para llegar a pupa, por lo que si este no es propicio pudiera ser una alternativa para disminuir la población localmente. Los suelos no adecuados son los demasiado secos, arenosos o mojados.

Noticia en: MetroNoticias de Tamaulipas

Otros enlaces en:
El pequeño escarabajo de las colmenas (Aethina tumida)
Wikipedia
Boletín Sagarpa