Una planta genéticamente modificada con microbios marinos produce aceite con alto nivel de Omega-3

Y la ingeniería genética sigue mostrando su capacidad para lograr alimentos impensados hasta hace poco tiempo. Ahora se ha creado un aceite vegetal con las mismas propiedades favorables que el aceite de pescado. Y que seguramente llegará en algún momento no muy lejano a los anaqueles a un precio inferior.

Camelina sativa es una planta herbácea perteneciente a la familia Brassicaceae, como la colza, y existen antecedentes que la ubican hace 3.000 años en Europa, con cultivos en Suiza, Grecia y Ucrania. Si bien se la ha cultivado para extraer su aceite para elaborar principalmente jabones, pinturas o emplear el residuo en alimentación animal, no es de las especies oleaginosas más difundidas.

La especie oleaginosa Camelina sativa
La especie oleaginosa Camelina sativa

Los científicos de la Rothamsted Research y de la University of North Texas introdujeros genes de microorganismos marinos en el genoma de Camelina sativa y lograron un aceite similar al del pescado, que incluye dos de los ácidos más importantes que componen los antioxidantes conocidos como Omega-3, esos son el ácido eicosapentaenoico y el ácido docosahexaenoico.

Los antioxidantes Omega-3 son ácidos grasos esenciales poliinsaturados que el organismo humano no los puede fabricar a partir de otras sustancias. Los debe tomar de ciertos pescados de aguas marinas profundas (por ejemplo, el pescado azul), y de algunas semillas: chía (Salvia hispanica), perilla (o shisho, Perilla frutescens con 50-60% de omega-3 en sus semillas), lino, el sacha inchi (Plukenetia volubilis, 48 % de omega-3) y las nueces.

El consumo de grandes cantidades de Omega-3 aumenta considerablemente el tiempo de coagulación de la sangre, lo cual reduce la incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Asimismo se sabe que la ingesta dietética de ácidos grasos Omega-3 reduce un poco el curso de la arteriosclerosis coronaria en humanos.

Las primeras experiencia iniciadas en el 2015 están mostrando que las plantas genéticamente modificadas de Camelina sativa se desarrollan bien a campo. Seguramente ahora vendrá la etapa de estabilizar las líneas productivas y de aumentar los rendimientos.

Pero antes es necesaria otra mejora importante. Es que se ha encontrado que el aceite valioso se acumula únicamente en las radículas de las semillas de la Camelina y no en todo el cotiledón. Por lo que si se lograra que se acumule en la totalidad de la semilla, los volúmenes de aceite que se obtendrían serían mucho mayores.

El aceite de Camelina tendrá un par de ventajas no menores sobre el aceite de pescado. Desde ya que seguramente el precio más bajo, tal vez no al comienzo, pero también carecerá de las impurezas nocivas que en mínimas proporciones se encuentran en la composición del aceite de pescado como ser metales pesados, dioxinas y policlorobifenilos (PCB) lo que hacen que no sea muy sano tomar este aceite en grandes cantidades.