La tecnología genética ‘Gene drive’ para erradicar especies adversas

Se está trabajando en una biotecnología que podría permitir, mediante el manejo genético, erradicar del planeta o reducir significativamente la población de especies animales o vegetales que afecten al ser humano o a su sistema productivo.

Ejemplos: el mosquito que transmite la malaria o cualquier malezas de alto impacto sobre los cultivos.

Trabajando en el mejoramiento genético de las plantas (imagen tomada de www.foter.com)
Mejoramiento genético de las plantas (imagen de www.foter.com)

Eliminado las especies específicas del mosquito Anopheles que transmiten la malaria, se acabaría con la malaria. Terminando con el mosquito Aedes aegypti y el Aedes albopictus, no habría más casos de fiebre amarilla, dengue o zika. Y de la misma manera, eliminando los insectos o ácaros vectores se suprimirían numerosas enfermedades de las plantas.

A esta biotecnología se la denomina en inglés Gene drive y ha sido traducida al castellano como Genética dirigida.

El nombre no dice nada ya que cualquier manejo genético está ‘dirigido’ a lograr algo, a lograr un objetivo. En este caso, es el manejo de genes de especies que se reproducen sexualmente para estimular una herencia que permita alterar poblaciones enteras.

Investigando en biotecnología (imagen de www.foter.com)
Investigando en biotecnología (imagen de www.foter.com)

El uso más ‘benigno’ de esta tecnología es modificar poblaciones para eliminar el carácter que les permite transmitir enfermedades, sin alterar la cantidad de individuos que integran cada población. El uso peligroso en el otro extremo es llegar a modificar aquellos genes que pudieran afectar adversamente la capacidad reproductiva de las especies causando una reducción drástica de la población. Lo que ya decíamos, erradicar del planeta una determinada especie vegetal o animal.

Esta biotecnología no se pueden aplicar  para exterminar poblaciones de virus o bacterias ya que estos organismos no se reproducen sexualmente.

La Genética dirigida es una herramienta biotecnológica que busca promover ciertos genes en una población silvestre de una especie, haciendo que genes que se encuentran en uno solo de los padres se difundan en toda la población, estando presentes en todos los hijos.

La diferencia con otras herramientas biotecnológicas es que el carácter que interesa se propaga a toda la descendencia; por lo que si un gen afecta la reproducción de una especie, el resultado puede ser perfectamente la desaparición definitiva de la especie.

Con frecuencia se la describe como una excepción a las reglas convencionales de la herencia descrita por primera vez en 1866 por el monje llamado Gregor Mendel, ya que en la naturaleza hay un 50 por ciento de probabilidades en promedio de que un padre transmita un carácter particular a un hijo.

Mientras que con la genética dirigida todos los hijos heredan el gen específico que se interesa transmitir, aunque se encuentre en uno solo de los padres.

Existen algunas consecuencias favorables de la Genética dirigida: se eliminarán enfermedades y plagas sin usar insecticidas, herbicidas, acaricidas ni vacunas, con notables beneficios para  la salud pública, los recursos presupuestarios de las naciones y los costos de producción.

Las principales líneas de trabajo que se están desarrollando actualmente incluyen la alteración genética de las poblaciones de mosquitos para que no puedan transmitir enfermedades; la reducción de las poblaciones de mosquitos haciendo que las hembras sean estériles y la modificación genética de insectos plagas de vegetales  para que no puedan transmitir enfermedades a los cultivos.

Pero los riesgos también son fabulosos ya que la desaparición de una determinada especie podrá traer consecuencias trágicas para la cadena de especies (pájaros, murciélagos, insectos predadores, parasitoides) que se alimentan o viven gracias a las especies que desaparecen.

Por lo que estamos ante una biotecnología que podría traer impactos impredecibles hoy en día para ecosistemas completos, por lo que se esperan complicaciones sociales, éticas y política de suma importancia. Estamos ante  la tecnología genética con más implicaciones sociales, éticas y de política que cualquier otra que haya aparecido en los últimos tiempo.

La duda fundamental es ¿hasta qué punto es ético hacer desaparecer una especie? ¿Quién puede decidir que una especie desaparezca? Aunque la misma sea causante de plagas y enfermedades.

Además, inmediatamente cae otra pregunta: ¿se cuenta con suficiente información sobre las consecuencias de dejar una vacío de una especie en el ecosistema? Seguramente que la respuesta será negativa.

Aunque tal vez no debamos preocuparnos en exceso.  Lo probable es que las regulaciones gubernamentales y la burocracia terminarán por encorsetar esta tecnología en el marco de cuestiones que no lleven a la erradicación de especies y si a la modificación de los individuos para no transmitir enfermedades. Difícilmente los miembros de una agencia gubernamental firmen una autorización para hacer desaparecer una especie.