Ventajas de la alimentación animal con insectos

En mayo de 2017 la UE promulgó el Reglamento (UE) 2017/893 donde ha dejado normada la posibilidad de utilizar insectos en la alimentación animal.

Mosca doméstica (imagen tomada de www.foter.com)
Mosca doméstica (imagen tomada de www.foter.com)

Los insectos deberán ser criados en establecimientos especialmente destinados a esta actividad, por lo que la UE los considera animales de granja; o mejor, insectos de granja.

Se los criará para la obtención de alimentos para animales ricos en proteínas. Desde ya que serán producidos bajo los términos de una reglamentación muy exigente, tal como la prohibición de recibir una dieta en base a alimentos de origen animal o excrementos humanos. El citado reglamento de la UE dice con relación al riesgo biológico, que “…cabe esperar que la presencia de peligros en insectos no transformados sea igual o inferior, siempre que los insectos se alimenten de sustratos que no alberguen material de origen rumiante ni humano (estiércol)”.

Los insectos por el momento autorizados son:

  • Mosca soldado negra (Hermetia illucens)
  • Mosca común (Musca domestica)
  • Gusano de la harina (Tenebrio molitor)
  • Escarabajo de la cama (Alphitobius diaperinus)
  • Grillo doméstico (Acheta domesticus)
  • Grillo rayado (Gryllodes sigillatus)
  • Grillo bicolor (Gryllus assimilis)

Y vale aquí anotar una comparación que hizo hace un tiempo la FAO.

  • Las larvas de la mosca soldado negra (Hermetia illucens) poseen 35-57% proteínas y 35% lípidos totales
  • La mosca común (Musca domestica): 43-68% y 4-32%
  • El gusano de la harina (Tenebrio molitor): 44-69% y 23-47%
  • La harina de pescado: 61-77% y 11-17%
  • La harina de soja: 49-56% y 3%

Esta breve introducción está destinada a difundir la conveniencia de leer el artículo citado a continuación, donde se revisan las ventajas de la alimentación de animales con insectos en aspectos que van más allá del uso como alimento proteico.

Los insectos también están conformados por otras sustancias que parecen ser capaces de modular la microbiota animal, las que podrían ser muy valiosas como promotoras de la salud animal, tal vez posibilitando la reducción del uso de antibióticos.

Can diets containing insects promote animal health?
L. Gasco de la Universidad de Turín, Italia, y colegas.
Publicado en el Journal of Insects as Food and Feed, abril/2018.

En este artículo se explican las ventajas de la quitina, del ácido laurico y de los péptidos antimicrobianos presentes en los alimentos en base a insectos.

La quitina es un componente del exoesqueleto de los insectos que podría estimular células inmunes innatas. El ácido láurico ofrece una significativa actividad antiviral y antibacteriana. Finalmente, se han identificado hasta el momento más de 150 proteínas de insectos con actividad antimicrobiana.

El artículo termina con muestras de optimismo y prudencia diciendo: “Los alimentos en base a insectos se consideran una de las más prometedoras fuentes de proteínas alternativas para el futuro sostenible de la nutrición animal. Hallazgos recientes mostraron cómo los insectos podrían además ser fuentes de compuestos valiosos capaces de ejercer efectos favorables en el sistema inmune de los animales promoviendo la salud y reduciendo el uso de antibióticos. Sin embargo, muchos aspectos aún deben ser aclarados y se recomienda avanzar mucho más en investigaciones”.