La avispilla del almendro | Un gravísimo problema en expansión en España

En el 2010 se identificó a la avispilla del almendro (Eurytoma amigdali) por primera vez en España, precisamente en el municipio de Mahora, provincia de Albacete. Esta importante plaga de las plantaciones de almendro se fue expandiendo y en el 2015 se la comenzó a observar en Murcia, Aragón y Valencia.

La avispilla del almendro (imagen tomada de www.foter.com)
La avispilla del almendro (imagen tomada de www.foter.com)

En los últimos meses ha sido noticia por la gravedad de los daños que causa en Valencia, donde afecta  las plantaciones de cuatro comarcas: de la Plana de Utiel-Requena, del Valle de Cofrentes-Ayora, en Alt Vinalopó y en Vinalopó Mitjàla.

Esta plaga daña el 50% o más del rendimiento de almendras de algunas variedades, preferentemente las que presentan frutos de cáscaras blandas. Lo cual muchas veces coincide con variedades de floración tardía, ya que presentan la cáscara blanda al mismo  momento que la avispilla emerge para picar los frutos. Las variedades precoces mayormente escapan a la plaga pues en el momento del picado, la cáscara de los frutos se ha endurecido.

Luego de que el insecto pica al fruto, puede suceder que éste caiga o que quede en la planta momificado. En algunas variedades la mayor parte de los frutos picados caen prematuramente y en otras, la mayor parte se ennegrecen y se mantienen en las plantas y no se desprenden en el momento de la cosecha.

En ambos casos las pérdidas de producción pueden ser cuantiosas.

Esto obligó a la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural de la Generalitat Valenciana a emitir una resolución de fecha 23 de febrero de 2018 para declarar la existencia de la plaga y obligar a los productores a controlarla. La sección tercera de la resolución dice:

“Los propietarios de almendros de las comarcas del Valle de Ayora, Requena-Utiel, L’Alt Vinalopó y el Vinalopó Mitjà, de acuerdo con el artículo 19 de la Ley 43/2002, de 20 de noviembre, de sanidad vegetal, deberán realizar los tratamientos fitosanitarios adecuados en los momentos y con los productos recomendados por los servicios técnicos de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural con competencias en materia de sanidad vegetal. Asimismo, las almendras afectadas deberán ser destruidas antes de la salida de la avispilla para que no constituyan un nuevo foco de expansión de la plaga.”

El equipo técnico de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha calculado que lo exigido por la conselleria valenciana significa un incremento de 650 euros por hectárea para afrontar los tratamientos con insecticidas en primavera y también la mano de obra para recolectar y quemar durante el invierno los frutos afectados. Lo cual representa el 15% del costo por hectárea y unos 5 millones de euros para el conjunto de productores valencianos.

La especie requiere uno o más años para completar el ciclo biológico, ya que en otoño entra en la diapausa de invierno, inducida por la caída de las temperaturas, manteniéndose como pupa dentro del fruto. En primavera, emergen las hembras y colocan uno o más huevos (hasta unos 25) en la almendra en desarrollo.

Las recomedaciones de control se inician con algo que no es sencillo ni barato como es el cambio de variedades, renovando por aquellas que son resistentes o inmunes a la avispilla.

Para decidir la oportunidad del control químico, es imprescindible monitorear la emergencia de los insectos adultos mediante trampas con un atractivo en base a feromonas sexuales o bien, colocando en jaulas frutos infestados del año anterior que han quedado momificados en los árboles, para observar la salida de las avispillas.

Se recomienda que los insecticidas se apliquen 3 a 4 semanas luego del comienzo de las capturas masculinas en las trampas de feromonas. Se ha comprobado que una única aplicación oportuna de un insecticida piretroide redujo la plaga al 4% de infestación en Grecia.

Al mismo tiempo, la plaga puede ser controlada o reducida su incidencia mediante control biológico, ya que es atacada por varios parasitoides himenópteros y un ácaro.

Les adjuntamos un video del 2016 sobre la identificación y control de esta plaga.