Cómo llegaron plantas de batata a la Polinesia desde América en tiempos prehumanos

Si nos preguntamos: ¿Para qué sirven los estudios del genoma?

Seguramente que dejaremos como una de las últimas respuestas la utilidad de los estudios genómicos para aclarar el movimiento de los seres humanos entre continentes hace miles de años.

Plantas de batata y especies relacionadas
Plantas de batata y especies relacionadas (del artículo citado en el texto)

Tomemos este texto actual de Wikipedia:
“El camote o batata, nativo de América, fue difundido en Polinesia por contactos intercontinentales entre Oceanía y América. El camote se ha fechado por radiocarbono en la Islas Cook en el año 1000 de nuestra era, y se estima que fue llevado a la Polinesia central hacia el año 700, posiblemente por polinesios que habían ido y vuelto de Sudamérica. Desde ahí se propagó a Hawái y Nueva Zelanda. Es posible también que fuesen poblaciones indígenas de Sudamérica las que cruzando el océano Pacífico llevaron la batata a Polinesia. Esto es utilizado como una posible evidencia sobre el viaje del Inca Túpac Yupanqui hacia unas islas posiblemente de la polinesia. No hay datos que indiquen que la planta pudiera haberse expandido espontáneamente mediante semillas que hubiesen cruzado flotando el océano Pacífico. Además, las variedades cultivadas de Ipomoea batatas en Polinesia se multiplican mediante esquejes y no por semillas.”

Pues bien, los estudios genéticos también sirven para aclarar cuestiones tales como la forma que llegó la batata (Ipomoea batatas, boniato, camote, papa dulce, patata dulce) a la Polinesia. Este cultivo es originario de Sudamérica y América Central y hay evidencias de que ha sido cultivado desde hace 8.000 años en lo que actualmente es el Perú.

Hoy se sabe, a partir de la publicación la semana pasada de un artículo científico, que todo lo dicho arriba en Wikipedia sobre cómo llegó la batata a la Polinesia ha sido descartado.

Reconciling conflicting phylogenies in the origin of sweet potato and dispersal to polynesia
Autores: Pablo Muñoz-Rodríguez, Tom Carruthers, John R.I. Wood, Bethany R.M. Williams, Kevin Weitemier, Brent Kronmiller, David Ellis, Noelle L. Anglin, Lucas Longway, Stephen A. Harris, Mark D. Rausher, Steven Kelly, Aaron Liston, Robert W. Scotland.
Publicado en Current Biology, abril/18.

La conclusión del estudio es que la batata llegó a la Polinesia por dispersión a larga distancia en tiempos prehumanos.

La investigación consistió en un estudio filogenético exhaustivo, con técnicas muy avanzadas de secuenciación de ADN, de todas las especies estrechamente relacionadas con la batata, abordando varias cuestiones relativas a este especie que permanecían sin respuesta. Se secuenciaron 199 especies que representan a la batata doméstica y a todos sus parientes silvestres.

Además de llegar a aclarar diversos aspectos del origen y de la evolución de este cultivo, los científicos lograron evidencias de que la batata estaba presente en la Polinesia en tiempos prehumanos. Junto con varios otros ejemplos de dispersión a larga distancia en el género  Ipomoea, esto niega totalmente la anterior suposición del transporte por humanos desde América como una explicación de su presencia en la Polinesia.

Así se cuestiona la existencia de contactos precolombinos entre Polinesia y el continente americano, al menos se quita como una de las justificaciones de que se haya producido esta comunicación humana la presencia de plantas de batata al llegar los primeros colonizadores a la Polinesia.

El estudio genético reveló que la colección más temprana de batatas de la Polinesia, recolectada en 1769 durante un viaje del Capitán Cook en el barco Endeavour, representa una variedad distinta que se originó antes de que los humanos colonizaran la región.