Nueva legislación muy restrictiva de la UE para autorización y uso de plaguicidas

El Parlamento Europeo aprobó dos directivas sobre la puesta en mercado y uso de plaguicidas, dejando para más adelante un tercer informe sobre el manejo de los residuos que los mismos generan. De acuerdo a la primera de estas dos nuevas directivas, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria elaborará una lista de sustancias activas aprobadas mucho más restrictiva que la actual y luego cada país miembros autorizará los plaguicidas utilizando este listado como referencia.

La directiva sobre habilitación de sustancias fitosanitarias tendrá implicancias mundiales a breve plazo, aunque la misma abarque únicamente al ámbito geográfico de la UE, ya que todos los países que pretendan exportar sus productos agrícolas a los países de esta región, deberán cumplir estrictamente con lo que dicha directiva establezca.

La UE se dividirá en tres zonas en que deberá existir reconocimiento mutuo obligatorio de cada plaguicida aprobado, en el entendimiento que la producción agrícola, la sanidad vegetal y el medio ambiente son comparables intra-zona. Las zonas establecidas son: Norte (Dinamarca, Estonia, Letonia, Lituania, Finlandia y Suecia), Centro (Bélgica, República Checa, Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Hungría, Países Bajos, Austria, Polonia, Rumania, Eslovenia, Eslovaquia, Reino Unido) y Sur (Bulgaria, Grecia, España, Francia, Italia, Chipre, Malta y Portugal).

Los productos químicos altamente tóxicos, que tengan efectos carcinógenos, mutágenos, tóxicos para la reproducción, los que perturban el sistema endocrino, los que son muy persistentes o bioacumulables se prohibirán salvo que la exposición al ser utilizados sea en la práctica insignificante. Puede haber excepciones si la sustancia de alta toxicidad se utiliza para controlar problemas graves en la sanidad de las plantas. En sentido inverso, puede proponerse la eliminación antes de una sustancia si se encuentra un sustituto de la misma eficiencia y de menor toxicidad. No se aprobarán sustancias que tengan efectos nocivos sobre las abejas.

Con respecto al uso de los plaguicidas, los usuarios deberán llevar registros de los tratamientos, los que deberán ser conservados durante 5 años y deberán certificar periódicamente los equipos aplicadores. Se prohiben las pulverizaciones aéreas salvo excepciones expresamente autorizadas. No se pueden realizar aplicaciones cerca de zonas urbanizadas, viviendas o áreas públicas. Se establecen zonas sensibles como cercanías de parques públicos, escuelas, hospitales, espacios naturales protegidos, etc. donde se limitan o prohiben las aplicaciones.

También se incluyen artículos que procuran reducir el uso de pesticidas, la capacitación de todos los actores intervinientes y la disminución del riesgo por el uso o manipulación de estos productos. El objetivo evidente es buscar una agricultura más sana, más amigable con el medio ambiente y menos peligrosa para los agricultores y la población en general.

Esta nueva legislación ha traído una fuerte discusión donde participaron los fabricantes, los productores agrícolas que usan los pesticidas, profesionales de la salud y activistas medioambientales. En especial, se discutió sobre la cantidad de sustancias activas que serán eliminadas de inmediato y la consecuencia de este hecho sobre la producción agrícola.

Un informe de prensa del Parlamento Europeo indica que la Directiva todavía vigente de la UE fue aprobada en el año 1991, la cual comprendía más de 800 sustancias activas. Posteriores modificaciones redujeron el número de habilitaciones a unas 400 sin generar problemas a los usuarios. No está todavía claro cuantas sustancias activas ahora serán suprimidas, pero algunas estimaciones entienden que se eliminarán unas pocas que comprenden las de peor toxicidad. La Agencia Sueca de Productos Químicos (KEMI) calculó que unas 22 sustancias activas vigentes podrían ser eliminadas.

No habrá cambios bruscos que compliquen el trabajo de los agricultores. Toda sustancia se mantendrá aprobada, salvo información relevante antes no conocida sobre casos graves de toxicidad, hasta que expire su habilitación. Si una sustancia fue aprobada en el año 2006, recién vencerá su habilitación en el 2016 y en ese momento se estudiará su nueva solicitud de aprobación y eventualmente, si no se encuadra en la nueva Directiva, deberá ser retirada del mercado. Así se espera que los agricultores y la industria proveedora tengan tiempo para encontrar sustancias o métodos alternativos.