El herbicida Dicamba: un nuevo foco para la discusión ambiental

Así como el herbicida glifosato (Roundup) es motivo de una extensa e intensa discusión entre ‘ambientalistas’ vs. ‘productivistas’, ahora ha surgido un nuevo combustible en esta controversia sobre si el uso de plantas resistentes a los herbicidas afecta al medio ambiente y a la gente en general o si el balance final por la mayor cantidad de alimentos que se producen contrarrestaría cualquier posible efecto negativo de la utilización de organismos genéticamente modificados.

La cuestión es que los principales laboratorios mundiales de biotecnología se encuentran desarrollando plantas cultivadas resistentes al herbicida Dicamba. BASF SE y Monsanto Company anunciaron el pasado 20/enero/2009 un acuerdo de licencia conjunta para desarrollar la próxima generación de plantas resistentes a herbicidas, la cual será resistente al Dicamba. No han informado mayores detalles del acuerdo más allá de indicar que trabajarían en forma asociada.

El Dicamba (3,6-dicloro-2-ácido methoxybenzoic) fue registrado en USA en 1967 y pertenece a la familia de herbicidas del grupo de los ácidos aromáticos, cuyos otros miembros son aminopyralid, chloramben, clopyralid, picloram, pyrithiobac, quinclorac, quinmerac. Controla malezas de hojas anchas, ya sea anuales como perennes, en cultivos de cereales y en pasturas en aplicaciones de pre y post-emergencia.

Actualmente se lo comercializa (Banvel, Oracle, vencer, etc.) solo o bien en formulaciones acompañado de 2,4-D, MCPP y/o MCPA.

La acción de este herbicida es similar a la que produce en las plantas ciertas hormonas de crecimiento como las auxinas, pero la división celular es descontrolada, terminando por matar a la planta no resistente. Es absorbido por las plantas desde el suelo donde se lo considera como “moderadamente persistente”. Su vida media puede oscilar entre 1 y 6 semanas según el tipo de suelo. En general es muy móvil en la mayor parte de los suelos pero se adsorbe más en aquellos de bajo pH.

Dicamba es sospechado de ser un teratógeno humano aunque los efectos teratogénicos no han podido ser demostrado en animales de laboratorio tales como los conejos y ratas. Un teratógeno es un agente capaz de causar un defecto congénito cuando es parte del ambiente de una mujer en gestación, siendo los ejemplos más conocidos las drogas, ciertos medicamentos y el alcohol. No se ha demostrado que el Dicamba sea un agente mutágeno. Se ha comprobado en ratones el aumento de ciertas células del hígado pero esto no ha podido ser replicado en humanos.

La bacteria del suelo Pseudomonas maltophilia es conocida por su acción para inactivar al Dicamba en el suelo dividiéndolo en sustancias no activas sin efecto herbicida. Un grupo de investigadores de la Universidad de Nebraska -Lincoln, USA, encabezados por Don Weeks, aislaron un gen de esta bacteria Pseudomonas maltophilia y lo transfirieron a plantas útiles (tabaco, soja, tomate) y a una especie común en experimentación: Arabipopsis thaliana. crearon plantas resistentes al Dicamba.

Sin entrar en cuestiones ambientales, indiscutiblemente el gran punto débil que ofrece la tecnología de plantas transgénicas resistentes al glifosato es la posibilidad de que aparezcan malezas resistentes al herbicida, lo cual ya está ocurriendo sin revestir extrema gravedad. Ahora con el Dicamba, aparece otra opción que permitirá ampliar las alternativas de manejo del agricultor. El Dicamba tiene una muy favorable historia de falta de malezas que le sean resistentes, aunque convengamos que tampoco ha tenido la difusión del glifosato.

Referencias:

Comunicado de prensa BASF
Bioquímica.cl
USDA – Perfil del herbicida Dicamba