Avances en la genética del sorgo

En el número publicado en el día de ayer, la revista Nature ofrece el artículo The Sorghum bicolor genome and the diversification of grasses donde Andrew H. Paterson del Plant Genome Mapping Laboratory, University of Georgia, USA, y un numerosos grupo de colaboradores informan los avances que lograran en la decodificación del genoma del sorgo. Los investigadores presentan un primer análisis del genoma de Sorghum bicolor que abarca aproximadamente el 98% de los genes, lo cual se encuentra validado mediante información genética, física y sinténica.

Más allá de los detalles del genoma para lo cual es mejor revisar directamente el artículo, cabe aprovechar el mismo para destacar que la importancia práctica de este avance reside en que la planta de sorgo es sumamente resiste a condiciones de sequía y que se trata de una especie con un sistema fotosintético del tipo C4. Por lo tanto, se está más cerca de la identificación exacta de los genes y los procesos fisiológicos que le otorgan, ya sea resistencia al estrés hídrico, como las características de especie C4.

Las plantas C4 poseen una fotosíntesis más eficiente para producir biomasa que las C3 en regiones de temperaturas elevadas y una intensa luz solar. Las C4 tienden al trópico y las C3 tienden la frío, sin que esto sea una división neta ya que existe una franca de superposición en las áreas subtropicales.

Además del sorgo, otras especies que cuentan con fotosíntesis C4 son: maíz, caña de azúcar, Cynodon spp., Cyperus spp. y Amaranthus spp. Lo cual da una muy buena idea de la eficiencia de este tipo de fotosíntesis ya que todas presentan la características de ser grandes acumuladoras de biomasa. Por otra parte, las especies C3 (trigo, girasol, soja, arroz) tienen un sistema de producción de materia seca más eficiente en climas frescos o fríos (rango de temperatura 15º a 20º).

Lo evidente es que si a través de la ingeniería genética se pudiera intercambiar los sistemas fotosintéticos se lograrían incrementos en los rendimientos notables. Se podría avanzar con trigo C4 hasta áreas calurosas donde hoy los rendimientos son mínimos. Asimismo, la soja y el maíz compiten en muchos lugares por las mismas condiciones agroclimáticas. La relación de producción de grano “soja:maíz” es alrededor de 0,33. Por lo tanto, ¿que se podría esperar de una soja C4?

Con la identificación de la genética del sorgo para condiciones de sequía pasa lo mismo. Haciendo futurología, ¿cuál sería el rendimiento posible de una planta de soja C4 en un evento apilado con la genética de resistencia al estrés hídrico que se le ha introducido del sorgo (o de cualquier otra especie también resistente a sequía)?

Y la cuestión siguiente que se presenta de inmediato es ¿qué pasará con los precios si se triplica o cuadruplica la producción de soja?

Artículo completo en Nature