Agricultura Certificada: Sistema de control de calidad desarrollado por AAPRESID

AAPRESID ha presentado un Sistema de Gestión de calidad en Agricultura de Conservación que ha denominado “Agricultura Certificada”, que tiene como objetivo permitir que la agricultura bajo siembra directa sea certificable. Esto significa poder demostrar que lo producido posee una calidad standarizada, es apto e inocuo para el consumo y que se ha producido mediante prácticas “amigables” con el medio ambiente y con la salud de los trabajadores. Es decir que la produción es sustentable en términos medioambientales y que no viene acompañada de enfermedades laborales.

Los productores que se ajusten a un protocolo de trabajo y cumplan con las Buenas Prácticas Agrícolas que se han establecido, podrán certificar su producción.

Del sitio web de AAPRESID se pueden bajar dos manuales: el Protocolo de Agricultura Certificada y el Manual de Buenas Prácticas Agrícolas e Indicadores de Gestión.

El protocolo es un conjunto de requisitos que se deben cumplir para la implementación de manera adecuada del sistema de control de calidad. En el mismo se indica:

1.- Que el productor debe ser socio de AAPRESID.
2.- Que puede ser certificada cualquier actividad, con la excepción de monte, campo natural y la práctica del feed lot, en la medida que se desarrolle en el marco de la siembra directa.
3.- Que el productor debe demostrar su capacidad para asegurarse el apropiado uso de los recursos productivos, sin comprometer la sustentabilidad de las unidades de producción agropecuaria.
4.- Requisitos y procedimientos de los registros a llevar.
5.- Verificaciones y auditorias.

Del protocolo extraemos el objetivo de esta certificación de calidad:

“La Agricultura Certificada pretende testificar las bondades y continuas mejoras que supone la utilización de un modelo productivo basado en la Siembra Directa y en los principios de una Agricultura Moderna, Sustentable, Rentable y de Alta Productividad. En su desarrollo y aplicación, los productores tienen una gran responsabilidad ya que constituyen piezas centrales del sector agropecuario de un mundo globalizado.”

“Este Sistema de Gestión de Calidad tiene por objeto brindar herramientas para una gestión agronómica profesional, a través del registro ordenado de información y análisis de indicadores de calidad edáfica y de eficiencia. Asimismo, pretende mostrar al resto de la sociedad cómo son los procesos de producción de alimentos y su impacto sobre el ambiente, permitiendo capturar el valor de la externalidad positiva que la Agricultura Certificada ejerce sobre el mismo.”

El manual de buenas prácticas presenta el siguiente índice:

BUENAS PRACTICAS AGRICOLAS

Siembra Directa
Rotación de Cultivos
Manejo Integrado de Malezas,
Enfermedades, insectos y otras plagas
Manejo eficiente y responsable de agroquímicos
Nutrición estratégica
Gestión de la Información Ganadera
Anexo A: *AgroLimpio*


INDICADORES DE GESTION

a. Indicadores químicos de gestión agronómica
Salinidad y sodicidad, pH
Gestión agronómica del fósforo
Gestión agronómica del azufre
Anexo 1: Procedimiento para el muestreo de suelos
Anexo 2: Planilla de cálculo de requerimientos y extracción de nutrientes, IPNI

b. Propiedades físicas como indicadores de suelos
Textura
Densidad de suelo: real y aparente
Porosidad Total
Porosidad de aireación
Infiltración
Cobertura de la superficie del suelo
Anexo 1: Procedimientos para las determinaciones físicas

Ahora bien: ¿qué beneficios tendrá el productor? En un primer momento, estará aplicando un procedimiento que le permitirá ordenar su explotación y mantener la capacidad productiva al reconocer las variables que la hacen sustentable y luego planificar en función de las mismas. Más adelante, al generalizarse la certificación, es posible que la producción certificada reciba un plus de precio pagado por algunos mercados con consumidores muy exigentes. Pero dado que la tendencia global es que se debe demostrar que la producción cumple con los standards establecidos, es apta y no afecta al medio ambiente, tal vez en un futuro sólo se podrá comercializar producción certificada cualquiera sea el precio de mercado.

Valga como ejemplo que la normativa vigente en la Unión Europea exige en forma obligatoria a todos los productores, a partir de la campaña 2008, que lleven un Cuaderno de Explotación donde deben anotar todo lo que sucede en su finca: cultivos, producciones ganaderas, los productos logrados, el laboreo, los resultados de los análisis, fertilizantes y productos sanitarios utilizados, presencia de plagas y enfermedades, etc. Al menos en la Argentina, todavía es optativo.