La quema de campos no genera más erosión a productores de trigo en EE.UU.

Científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) de USDA-EE.UU. han encontrado que en un determinado caso la quema de campos no genera más erosión que las prácticas de laboreo corrientes.

Los productores de trigo de invierno en la región del Pacífico Noroeste de EE.UU., debido al alto nivel de lluvias de la zona, llegan a postcosecha con una masa vegetal muy importante que deben incorporar al suelo mediante varias operaciones de labranza. Esto, si bien es efectivo para hacer desaparecer los residuos de cosecha y controlar malezas y enfermedades, también origina un cierto nivel de erosión.

Ahora se comparó esta práctica que se realiza habitualmente vs. la quema de campos y luego la siembra directa del nuevo cultivo de trigo, o eventualmente agregando una labor intermedia entre la quema y la siembra. Se ha comprobado en un ensayo de tres años, que los restos de las plantas de trigo en el suelo han actuado favorablemente para contener la erosión, por lo que no se ha verificado una mayor erosión que con el laboreo corriente. Tampoco se encontraron diferencias en la calidad del suelo.

Los participantes de la investigación fueron el Ingeniero agrícola Don McCool y la científica del suelo Ann Kennedy, quienes trabajan en la Unidad de Investigación del Manejo de Terreno y la Conservación de Agua mantenida por el ARS en Pullman, Washington. También se incorporaron Pam Fletcher del Servicio Forestal de EE.UU. y el experto en suelos Chris Pannkuk de la Universidad Estatal de Washington.

El artículo se encuentra en ARS.